
No sé por qué estos momentos resultan emblemáticos y hasta mágicos: el último día de año, la última vez que nos vemos, la última clase de la carrera, el último beso. ¿Será que estos momentos nos recuerdan lo frágil que es la vida y la velocidad con la que transcurre?
¿Por qué será que en cuanto sabemos que será el último acontecimiento, momento, encuentro de algún tipo empezamos a sentir añoranza por lo que dejamos atrás y no nos concentramos en la infinidad de posibilidades que el futuro trae consigo?
Pensaba que hay muchas cosas que dejo en este 2009 que no extrañaré el año entrante y posiblemente en lo que me quede de vida: la violencia, el desamor, las mentiras, la falta de honestidad, el maltrato a los animales y a las personas indefensas. No quiero revivir esos momentos con los que me encontré en el año. Forman parte de la vida, pero no quiero que aparezcan igual; seguramente llegarán en algún momento con otra cara, pero quisiera encontrarme de frente con sus respectivas antítesis. Ese sería un deseo.
Dejo atrás también el temor de iniciar proyectos. Ahora tengo otro tipo de temores: cómo concretarlos, hacerlos crecer, hacerlos rentables y productivos, pero ya no tengo el temor inicial. Espero encontrar respuestas a las dudas que estos inicios me han planteado.
En estos últimos días me he hecho algunas preguntas que bien podría envolver con un moño verde metálico y regalárselas a cada un@ de ustedes para que las respondan y reciban el 2010 con buen ánimo. Se las dejo con cariño:
¿Qué se va en este 2009 y qué se queda conmigo?
¿En qué he áreas de mi vida crecí y en cuáles tengo deudas conmigo misma?
¿Qué le di a la vida y en qué contribuí para hacer de este planeta un mejor lugar para vivir?
¿Qué regalos recibí de la vida este año?
¿Qué aprendí de mi y de la vida?
¿Qué les di a las personas con quienes convivo y que me rodean?
¿Qué temores enfrenté y dejé atrás?
¿Hice algo por alguien y no se lo dije a nadie?
¿A qué le quiero dar la bienvenida en el 2010?
¿Qué nombre le pondré al año que llega y de qué color lo veo?
Tal vez alguna de estas preguntas les haga click en algún lugar de su corazón, otras seguramente no, pero en todo caso, con que una resuene en su interior, creo que el regalo fue valioso.
Un abrazo y hasta mañana, que será el último día de este año....