Café con un poco de nostalgia

Estoy nostálgica. Afortunadamente, existen autores, cantantes y poetas que han puesto en palabras emociones que me resulta difícil transmitir en este momento. Escuché a Joaquín Sabina y creo que en algún momento se sintió como yo en estos tiempos. Le pido una disculpa de antemano y cito a Mario en Il Postino cuando Pablo Neruda le reclama por hacer uso de sus poemas para enamorar a Beatrice y le contesta: “la poesía no es de quien la hace, sino de quien la necesita”. 

Joaquín, necesito tus palabras, así que acabo de apropiarme de la letra de una de tus canciones pues no encuentro en mi baúl de caracteres, vocablos y términos lo que necesito para expresarme. Gracias. 


Y Sin embargo
Joaquín Sabina

De sobras sabes que eres la primera,
que no miento si juro que daría
por ti la vida entera,
por ti la vida entera;
y, sin embargo, un rato, cada día,
ya ves, te engañaría
con cualquiera,
te cambiaría por cualquiera.

Ni tan arrepentido ni encantado
de haberme conocido, lo confieso.
Tú que tanto has besado
tú que me has enseñado,
sabes mejor que yo que hasta los huesos
sólo calan los besos
que no has dado,
los labios del pecado.

Porque una casa sin ti es una emboscada,
el pasillo de un tren de madrugada,
un laberinto
sin luz ni vino tinto,
un velo de alquitrán en la mirada.

Y me envenenan los besos que voy dando
y, sin embargo, cuando
duermo sin ti contigo sueño,
y con todas si duermes a mi lado,
y si te vas me voy por los tejados
como un gato sin dueño
perdido en el pañuelo de amargura
que empaña sin mancharla tu hermosura.

No debería contarlo y, sin embargo,
cuando pido la llave de un hotel
y a media noche encargo
un buen champán francés
y cena con velitas para dos,
siempre es con otra, amor,
nunca contigo,
bien sabes lo que digo.

Porque una casa sin ti es una oficina,
un teléfono ardiendo en la cabina,
una palmera
en el museo de cera,
un éxodo de oscuras golondrinas.

Y cuando vuelves hay fiesta
en la cocina
y bailes sin orquesta
y ramos de rosas con espinas,
pero dos no es igual que uno más uno
y el lunes al café del desayuno
vuelve la guerra fría
y al cielo de tu boca el purgatorio
y al dormitorio
el pan de cada día.


PS. Efectivamente, sin nuestra casa y sin ti esto es una emboscada, una oficina, un éxodo de oscuras golondrinas.

Comentarios

ourensan@ ha dicho que…
Lo mejor de SAbina, o así lo siento yo.

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