miércoles, 8 de enero de 2020

3 reflexiones para este 2020


¿Cómo están?

Quiero compartir con ustedes algunas reflexiones para este 2020.

Si tienen claras sus metas y lo que tienen que cambiar o ajustar para cumplir sus planes, ¡felicidades! Si tienen dudas, hay algunas consideraciones que pueden serles útiles.


No dejen de contarme sus planes y cómo piensan cumplirlos. ¡Me interesa conocerlos y conversar sobre ello!
Un abrazo y que tengan un 2020 espectacular.



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domingo, 5 de enero de 2020

¿Tienes dudas? Escribe y encuentra respuestas



¿Alguna vez te has parado frente al espejo y te has preguntado cómo expresar lo que llevas por dentro? ¿Sabes que tienes mucho que decir, comunicar, gritar a veces, pero no encuentras las palabras precisas, tienes miedo de usarlas, o piensas que no son suficientemente fuertes, claras o importantes?

Te entiendo perfecto, porque a mi me pasó muchas veces. Esa sensación de querer decir algo, pero no poderlo expresar o que se te quede atorado y no poderlo decir es muy frustrante.

Si te dijera que escribiendo puedes desatorar esas palabras y encontrar tu voz, ¿que dirías?

¿Alguna vez pensaste que tenías la solución en tus manos, literalmente, en una pluma y en un cuaderno?

¿Conoces el poder de las palabras y la escritura para transformar tu realidad y llevar a cabo cambios?

Escribir es algo que has hecho siempre.

Existen herramientas de escritura que cuando aprendes a usarlas te ayudan a resolver situaciones, aclarar dudas, encontrar soluciones y hacer cambios, pero sobre todo, que te ayudan a encontrar las palabras que expresen tu voz, pensar y sentir.

La escritura es sanadora y terapéutica, es una forma de expresión y de transmisión de pensamientos y un medio para conectar con tus ideas, emociones y sentimientos. Es una herramienta de crecimiento y desarrollo personal.

Además, es como hacer gimnasia para el cerebro, pues se dan procesos de comunicación entre los hemisferios del cerebro que lo mantienen activo y vital.

¡Puros beneficios por donde se vea!

Si quieres saber más, conocer el curso que estoy dando "Escribe para encontrar tu voz" y aprender a usar la escritura como aliada de tu crecimiento, desarrollo y emoderamiento, haz click aquí. Me encantará ser tu cómplice en un viaje único.



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martes, 31 de diciembre de 2019

Me despido del 2019 y bienvenido el 2020




Se cierra un año e inicia una nueva década.

2020.

Recuerdo que en el 2000, un grupo de jóvenes organizamos un foro para hablar de "México 2020", y el año sonaba distante, lejano y un tanto ajeno. Hace 20 años tenía 33 años y el mundo se veía complejo. Veinte años después, sigue siendo complejo y ahora es muy cercano. Ya estamos en él. Ya somos en él.  En fin.

No era esto lo que quería decir, pero fue lo que salió de mis dedos y a través del teclado de mi computadora llegó aquí.

Tengo muchos planes para el año que inicia en unas horas y debo decir que en gran medida, los planes tienen que ver con lo vivido y aprendido en el 2019. Este ha sido un año intenso, de enormes lecciones e infinitos aprendizajes. No  todo lo vivido me ha gustado, pero si puedo decir sin duda alguna, que TODO lo que he aprendido me ha gustado muchísimo, me ha hecho crecer y me ha fortalecido.

Las emociones que le han caracterizado han sido de todo tipo: tristeza, alegría, angustia, enojo, rabia, frustración, desesperanza, optimismo, emoción y esperanza. Supongo que son las emociones que nos acompañan en la vida, pero este año tuvieron el gusto de concentrarse todas, con la mayor intensidad, al mismo tiempo y con pocos días -inclusive horas- de distancia. Si tuviera que retomar una palabra para definir al 2019 diría que es la palabra resiliencia.  Ha sido el año en el que he dejado de comprenderla con la cabeza para vivirla con el corazón y experimentarla con mi ser.

La resiliencia como chaleco salvavidas.
La resilencia como posibilidad.
La resiliencia como alternativa, como solución, como herramienta.
Gracias a la vida por la resiliencia.

Sé que la vida jamás te presenta desafíos que no puedas resolver. Si no los puedes resolver, muchas veces ni siquiera los ves o de plano pasas de largo. Cuando los ves, algo tienes que aprender, siempre. Los desafíos de este año me han hecho voltear la mirada a muchas posibilidades y opciones; me han hecho navegar profundamente en mi interior y sacar cosas inservibles, feas e inútiles del cajón de los recuerdos, pero también me han hecho pulir las cosas que brillan -que ni siquiera sabía que estaban- sacar fuerza de donde ni siquiera imaginaba que existía y rescatar a ese yo que sabe encontrar soluciones de manera creativa. ¡Vaya que ha valido la pena!

Quién diría que en el mismo año se pueden vivir cosas terribles y maravillosas. Pero así es la vida. 

Por todo esto, agradezco lo vivido en este año que se va. Me despido de él con inmenso cariño y agradecimiento. Sé que estos aprendizajes me acompañarán en el 2020 y me permitirán observar la realidad, la vida y cada día desde una perspectiva distinta, con una mirada renovada y con inmensas ganas y agradecimiento.

¿Tú, de qué te despides este año y a qué le das la bienvenida en el 2020?

Por lo pronto, un abrazo y buenos deseos para iniciarlo.






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lunes, 9 de septiembre de 2019

Invierte en tu educación financiera



Si eres de las mujeres que se sienten ajenas a lo que sucede en el mundo  de los negocios y las finanzas, debo decirte que no estás sola. A muchas nos ha sucedido esto. Lamentablemente. 

Las cifras indican que en Estados Unidos, 3 de cada 4 personas adultas mayores que viven en pobreza son mujeres y que el nivel de vida de una mujer al divorciarse desciende en más de 70%.  Al leer estos datos me dieron ganas de llorar, lo confieso. Si eso sucede en uno de los países desarrollados del mundo, ¿cómo será el escenario en el resto?

No me extrañó porque sé de primera mano que a las mujeres no se nos ha enseñado a conectarnos con el dinero, con las finanzas y los negocios. Existen increíbles excepciones, pero eso son: excepciones. En general, además de decirnos que calladitas nos veíamos más bonitas, nos dijeron en  nuestra familia, la escuela, los medios de comunicación, en la escuela, que el mundo de las finanzas y los números era para los hombres. ¿Quién debía manejar el dinero en casa o ser el proveedor? El hombre. ¿Quién sabía en qué debía invertirse de la mejor manera? El esposo, el hermano o el hombre de la casa. Si no había un hombre y la situación era mala, esa era la razón, la falta de un señor que viniera a poner en orden las finanzas. 

El aprendizaje de mi familia fue particular. En un mundo de mujeres, ellas se hicieron cargo de todo y de optimizar los recursos al máximo. Mi abuela y mi madre fueron ahorradoras a grado superlativo.  Aprendí la importancia de ahorrar y cuidar el dinero, pero no de invertir ni de hacer negocios. 

En la escuela tampoco es algo que se enseñe. Nos enseñan a ser buenos alumnos si estudiamos y pasamos los exámenes, pero no nos enseñan ni el valor del dinero ni nos inculcan el espíritu empresarial o emprendedor.  Nos enseñan a ser buenas y buenos empleados, pero no a relacionarnos con el dinero, las finanzas y los negocios. El mundo hoy no puede seguirse permitiendo esta educación tan desfasada y que destina a tantas personas a la marginación, sobre todo, que las lleva a largo plazo a una probable ruina financiera o a la pobreza. 

No haber aprendido nada de estos asuntos no es pretexto, no debe serlo. Yo nunca le dediqué tiempo a esta cuestión, "estaba muy ocupada", y el resultado fue que dejé mi dinero en manos de "los expertos" que me dieron la fórmula de cajón: "diversifica e invierte a largo plazo". Me pareció sensato, sobre todo considerando mi nula educación financiera y mi gran ignorancia al respecto. Hoy me encuentro con que he tomado pésimas decisiones en este terreno en la vida y que nunca le di la importancia que merecía. Yo perdí pero "los expertos" jamás dejaron de cobrar comisiones ni de ganar por las transacciones que me sugirieron hacer y que dócilmente acepté "porque ellos sabían más que yo". Me dediqué a trabajar como burra y a meter mi dinero a fondos de inversión o a invertir en "activos" que a la larga resultaron pasivos. Nadie es responsable de esto más que yo, y he decidio poner manos a la obra. 

Llevo meses desarrollando mi propio programa de estudios en materia de inversiones y negocios.  Cubre temas tan amplios como contabilidad para no contadores y finanzas para no financieros, pasando por el ABC de una casa de bolsa, así como tipos de negocios e inviersiones.  He aprendido mucho y me falta más aún para sentirme segura con los siguientes pasos, pero me da seguridad saber que existe información al respecto, que ya puedo hacer preguntas que están orientadas al cuidado de mis propios intereses y no de los vendedores de las empresas intermediarias  que son "los expertos" -en los productos de sus empresas y no en la defensa de mis intereses- y que se me está abirendo un mundo de opciones.  

No me estoy haciendo más joven y necesito poner mi dinero a trabajar. Las fuerzas ya no me dan para seguir trabajando por dinero y tengo otros planes también. Me emociona muchísimo saber lo que está abriéndose frente a mi y las muchas opciones que existen para alcanzar la libertad financiera y que desconocía. 

En resumen, y todo este rollo para decirte: no te esperes. El futuro de tus finanzas y de tu tranquilidad depende de ti. No depende de la suerte, de la lotería, de tu marido o de heredar una fortuna. Inclusive, si sucediera esto último, ¿Sabes qué harías y en qué invertirás esa fortuna? ¿Cómo la convertirías en activos que no se conviertan en pasivos a la larga?  

Empieza, por donde quieras, pero empieza. Si quieres un punto de partida que te haga reflexionar y escrito por una mujer que entiende los desafíos que tenemos nosotras - a diferencia de los hombres- te recomiendo leer a Kim Kiyosaki. Tiene dos libros que sugiero leer en el siguiente orden: 1) Mujer Millonaria y 2)It´s Rising Time.  En un acercamiento poco ortodoxo al mundo de los negocios y de la relación de las mujeres con el dinero, pero que puede servirte como arranque.  Investiga, lee hasta cansarte, pregunta, habla con personas expertas en contabilidad, finanzas, impuestos, inversiones, negocios de todo tipo. Métete a internet y busca cursos, videos, cámaras de comercio, suscríbete a newsletters, a seminarios. No pares hasta que empieces a tener claridad sobre lo que existe y aquello en lo que puedes sentirte cómoda para desarrollar tu nicho de negocio. 

¿Creíste que este mundo no era para ti? ¿Y si le llevas la contraria a esta creencia y a quienes te dijeron eso y demuestras -sobre todo a ti misma- que si puedes aprender sobre negocios y finanzas y que tienes todo para tomar buenas decisiones? Dicen las y los expertos en estas cuestiones que las mujeres somos mejores inversionistas que los hombres. ¡Por algo será! 

Pon manos a la obra y no dejes de contarme lo que haces y cómo lo haces. Me interesa muchísimo. 
Déjame tus comentarios aquí abajo y dime si estas ideas te resultaron de utilidad.

Abrazo y buen inicio de semana. 




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sábado, 31 de agosto de 2019

Frases que toda mujer de 50 años debería decirse

Las mujeres a partir de los 50 años iniciamos una etapa FABULOSA.

¡Ya sé! Me van a decir que vivimos en una cultura que desprecia los años y que engrandece la juventud. Si, vivimos en una cultura gerontofóbica, que desprecia los años y sus significados y esa es la invitación que quiero hacerles, a repensar la edad y lo que significa para nosotras las mujeres cumplir años y acumular experiencias y aprendizajes en nuestra vida.




Estoy convencida de que a los 50 podemos darle un giro de tuerca a la realidad e iniciar una etapa plena, divertida, llena de significado y con inmenso potencial. No tenemos que vestirnos de negro, con falda 15 centímetros abajo de la rodilla y con chongo de abuelita en la nuca. La vida en esta etapa podemos vivirla como se nos antoje: tenemos mucho que aportar al mundo y mucho que disfrutar de él. Además, tenemos la experiencia de cinco décadas y mucha energía aún. 

Pensando en eso, hice esta lista de frases que podemos decirnos todos los días. ¿Cuáles agregarías tú?


 1. Eres valiosa
2. Tus canas son hermosas
3. Tu cuerpo es maravilloso
4. Eres una mujer interesante
5. Tu edad es perfecta
6. Tu experiencia te ha hecho sabia
7. No le debes tu fortaleza a nadie
8. No tienes que ser joven para ser amada y admirada
9. Tu manera de hacer las cosas está bien
10. No tienes que cambiar para ser querida
11. Es válido que te preocupes por tu bienestar
12. No tienes que hacer feliz a los demás
15. Siempre puedes empezar de nuevo
16. Es importante que tengas tus propios recursos
17. Usa de la moda lo que te acomoda
18. El sexo es para disfrutarlo y no para satisfacer a alguien más
19. Las arrugas en los ojos son prueba de que has vivido
20. Ríete de ti
21. Tu historia de vida es perfecta
22. Cuida tu cuerpo y tu mente
23. Comparte tu experiencia
24. Tu voz es importante
25. Acumula experiencias, no cosas

¿Cómo has vivido tus primeros cincuenta añitos?

¡Saludos!


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jueves, 30 de mayo de 2019

Sobrevivir en un mar de información



No sé si el título refleja del todo lo que quiero escribir hoy, pero se acerca.

Llevo días con una profunda inquietud respecto a distintas cosas, algunas tienen que ver con mi vida, otras con el país, otras con el mundo. Siempre he sido inquieta y por alguna razón, he encontrado la manera de acceder a información diversa y relevante, inclusive sin internet. Esto lo digo, querida lectora, querido lector, porque si me estás leyendo y eres de la generacióno pre-internet, comprenderás el significado. Para quienes no están ubicados aquí, esto sonará extraño. Si, hubo una época (de hecho la mayor parte de la historia de la humanidad) en que no teníamos acceso a la información que queríamos con sólo oprimir un botón. 

Hoy, el mar de información en el que podemos sumergirnos de manera cotidiana es apabullante. Puedes encontrar información sobre absolutamente todos los temas que quieras y eso es una maravilla, pero también tiene un lado no tan luminoso. Están por un lado las fake news o noticias falsas y por otro información que no miente, pero que tampoco es certera o resulta confusa e inverosímil en algunos casos. Hay que sumar el hecho de que toda la información aparece con el mismo nivel de relevancia y nos compete a nosotras como consumidoras y usuarias, discernir su valor y trascendencia.  Suena fácil, no lo es tanto.

En este contexto me encuentro sumergida en un mundo de información que toca todos los aspectos de mi vida:  situaciones personales que tienen que ver con la salud y las finanzas se cruzan con decisiones gubernamentales que puede afectar los ahorros y la proyección a futuro de tu vida de la mano con acontecimientos internacionales como la ciberseguridad que se viven desde la pantalla de tu computadora o celular y que generan emociones en tu vida, afectan tu estado de ánimo y te hacen tomar decisiones.

No puedes mantenerte al margen de la información, pero meterte a ella sin un salvavidas puede ser no sólo desolador, sino profundamente tóxico y negativo. ¿Y ese salvavidas en dónde se encuentra?  Ese es justamente el quid del asunto.  Lo llevamos por dentro, e implica, paradójicamente, desconectarse y ponerle límites a nuestro yo digital, establecer prioridades de vida que puedan trasladarse al ámbito digital para buscar información relevante para nuestros objetivos y desechar aquella que puede sonar interesante pero que nos quita tiempo, no aporta a nuestra vida ni a lo que podemos hacer y que nos roba energía porque genera angustia, nos incluye en una conversación que no es necesariamente la que queremos tener  y que nos conduce a estados de ánimo que tampoco son del todo constructivos.  

Para nadie es sorpresa que el amarillismo vende mucho y que las conversaciones en las redes sociales se han convertido en monólogos de insultos y confrontación que destruyen el buen ánimo hasta de un monje.  Señala la última encuesta de la Asociación de Internet en México que pasamos 3 horas al día en promedio navegando en las redes sociales. ¡3 horas! pero no tenemos tiempo para leer un buen libro, ir a tomar un café con nuestros amigos y amigas ni para dedicar al trabajo voluntario de una asociación a la que podríamos apoyar  o para iniciar un negocio o proyecto que tenemos en mente. Sin embargo, si tenemos 3 horas diarias para llenarnos de información que no siempre nos importa, para observar las vidas perfectas de las demás personas en internet y para criticar, reírnos o reenviar memes.  ¿Esa es la información que queremos en nuestras vidas y a partir de la cual vamos a decidir, construir una mejor convivencia, ser mejores ciudadanas/os y darle forma al mañana?

Por ello decía al inicio de este post que no estaba muy segura de que el título reflejase el contenido de lo que iba a escribir. No tengo una respuesta precisa, pero si una visión general del mapa informativo digital en el que estamos navegando, sus efectos en nuestro estado emocional y en las posibles repercusiones en nuestras decisiones.

Si nos preocupamos por lo que comemos, pienso que deberíamos preocuparnos de la misma forma por la buena calidad de la información que consumios, revisamos y a partir de la cual nutrimos nuestra mente todos los días.

¿Ustedes qué piensan?

Déjenme sus comentarios aquí abajo para conversarlo.

Saludos y que tengan un gran día.


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viernes, 26 de abril de 2019

Escribir para sanar el alma

No sé a ustedes, pero escribir me hace bien. Es como si las palabras que escribo, sobre todo cuando lo hago a mano, lograran sanar mi alma al quedarse plasmadas en el papel. 

Si estoy triste, la tristeza se acomoda en las hojas en blanco y me permite lidiar con la tristeza de manera más amable conmigo misma. Si estoy enojada, sucede lo mismo. Con la angustia me ayuda a poner las ideas en su lugar, y el agujero que se me forma en la boca del estómago desaparece o se hace más pequeño. La sensación de parálisis fluye del estómago, al corazón, a los dedos, a la pluma y al papel. Se queda al final en los ojos, cuando veo las causas de mi malestar escritas.  

No se borran las emociones, pero el simple hecho de expresarlas por esa vía me ayuda a ponerlas  en su lugar, a  "sacarlas" de mi río - a veces tsunami- emocional y a observarlas desde afuera.  Es como si lograra sacar eso que me ahoga, de mi interior, para verlo en su justa dimensión y comprender de qué se trata, conocer sus componentes y estructura, y me permite decidir después que hay qué hacer. O simplemente me ayuda a saber que no hay que hacer nada y sólo observar, dejar pasar, sentir sabiendo que nada es para siempre y que el arcoirís de emociones que viene incluído en nosotras al nacer, forma parte de nuestra vida, experiencia y aprendizaje. 

Escribir, he descubierto, es una gran receta para encontrar soluciones a situaciones de todo tipo. Es como vaciar un frasco lleno de cosas que va uno acumulando y en el cual, ya no cabe nada más. Al ponerlo de cabeza y sacar todo lo que se fue guardando, la sensación de ligereza llega. Puedes ver las canicas, clips, plumas, monedas, corchos de botella, conchas de mar y todo tipo de cosas que guardaste en un momento porque te parecieron importantes y que  ahora estorban. Al tenderlas sobre la mesa, papel, las organizas, reconoces, desechas, acomodas, reacomodas,  regalas o deshaces. Todo eso pasa cuando escribes y usas las palabras para conectar con tu sentir y pensar. 

¿Les pasa igual?






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miércoles, 21 de noviembre de 2018

¡Feliz cumpleaños bloguero a mi!



Hoy hace 11 años que incursioné en la blogósfera y no tenía idea de cómo esa exploración digital cambiaría mi vida.

Mi primera entrada se titulaba ¿Por qué Conversaciones de Café? y decía esto:


"Sin duda alguna, las conversaciones de café son deliciosas, a veces más que la bebida misma. Es común encontrarnos con amig@s y preguntarnos ¿Cuándo nos vamos a tomar un café? En realidad, el café es lo de menos, lo importante es el hecho de sentarnos a conversar con una persona que tiene algo que decir y a quién nos interesa escuchar.

Lo rescatable, valioso e incomparable son esos momentos compartidos, en un lugar que nos gusta, bebiendo algo que nos encanta (y que por cierto, no siempre es un café) y disfrutando el intercambio de ideas, improvisaciones, sueños, locuras y preguntas.

¿Por qué no te sirves o preparas tu bebida favorita y te sientas a conversar? Te invito."

Nada más. Empezaba una conversación digital que, sin saberlo, sería el inicio de varias cosas importantes para mi:

  • El rescate de mi voz. Nada te da mayor fortaleza que saberte ama y señora de tu voz y tus palabras, y escribir en mi blog me reconectó con ella.  Después de muchos años de haber dejado de publicar artículos, construí este rincón de la blogósfera para plasmar mis ideas y explorar sus posibilidades.
  • Fundé Mujeres Construyendo. Después de un  tiempo de navegar en la blogósfera, me di cuenta de que faltaban en ella voces de mujeres en español. Había encontrando un número importante de mujeres blogueras en inglés, pero en español la mayoría eran hombres. Al no encontrar un espacio de convergencia de voces femeninas aquí, decidí crearlo, y este es básicamente el origen de la plataforma de difusión de contenidos de mujeres que es Mujeres Construyendo.
  • Reconexión con el mundo. Si algo tiene internet es que te permite descubrir personas, proyectos, iniciativas más allá de las fronteras.  Esa posibilidad me fascinó y me permitió conectarme con personas que hoy soy importantes en mi vida y que hacen cosas fantásticas, como Raimon Samsó, también me abrió la posibilidad de seguir aprendiendo y tomando clases online, de poder comunicarme con expertas y expertos en mis temas de interés. En el mundo analógico, esta cercanía era poco probable, difícil y llevaba más tiempo.
  • Activismo digital. Esta ha sido, probablemente, una de las cosas que encuentro más útiles y valiosas del potencial de internet en general y de los blogs en particular: la posibilidad de impulsar y promover causas y sumar voces en diferentes latitudes. Me he embarcado en y  promovido  muchas causas que han hecho una diferencia: desde causas que promueven el respeto y la defensa animal, hasta la promoción de la igualdad y la defensa de los derechos de las mujeres, hasta campañas y "caravanas" digitales a favor de la democracia.
  • Acercamiento a la innovación. Inevitable era que con el tiempo terminase vinculada al ecosistema mexicano y global sobre la innovación.  Si eres medianamente inquieta y te gusta explorar posibilidades e investigar lo que sucede en el mundo, terminas por ser innovadora o por lo menos, vincularte a ese fantástico mundo.  Esto me pasó, y sin duda, se trata de una de las realidades que más disfruto y en la que aprendo todos los días.

En fin, 11 años después sigo entusiasmada con las posibilidades que internet y los blogs representan como herramienta de desarrollo y crecimiento para las personas, para las niñas y  mujeres  en particular y para las sociedades en conjunto. Remontar la brecha digital de género es necesario para abrirle posibilidades de crecimiento y decisión a la mitad de la población del planeta y para ampliar las posibilidades de desarrollo y productividad de los países.

Así que ¡feliz cumpleaños bloguero a mi! Agradezco todo lo que he aprendido en estos once años y lo que aún me falta.  ¡Que viva la blogósfera!




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lunes, 12 de noviembre de 2018

Ser mujer e innovadora



Estoy regesando de Colombia, fui invitada por CAF (Banco de Desarrollo de América Latina)  a participar  en su foro anual sobre Innovación y productividad para el desarrollo. Participé en el panel sobre el papel de las industrias creativas en la productividad y sobre casos de éxito. Querían que hablara sobre Mujeres Construyendo, lo cual me dio mucha emoción. 

Han pasado prácticamente 11 años desde que Mujeres Construyendo empezó como una idea en mi cabeza cuando no encontré mujeres en la blogósfera en español y después de mucho investigar y darle vueltas al asunto, decidí crear un lugar de convergencia de voces femeninas en la red.  Este trayecto ha estado lleno de aprendizajes, sinsabores, experiencias, errores, aciertos y descubrimientos. Nunca me hubiera imaginado en quién me convertiría a lo largo de estos años gracias a esa iniciativa, a ese sueño, a esa idea. 

Para mi fue algo completamente nuevo hacerme emprendedora, sobre todo cuando mi trayectoria había sido durante casi 18 años como funcionaria gubernamental. Cuando decidí dejar aquello atrás y lanzarme a un sabático, el resultado fue mi descubrimiento de internet y su potencial. Antes de eso, no formaban parte de mi mente.  De hecho, Conversaciones de Café cumple 11 años este noviembre, y fue mi primera incursión en internet y mi autodescubrimiento como generadora de contenido en la red. 

El camino no ha sido sencillo, pero no lo es para quien se reinventa. Te mueven la pasión, la curiosidad, el interés, la emoción del descubrimiento.  ¿Yo innovadora y emprendedora? Nunca me visualicé así, simplemente me puse a hacer lo que había pensado y a buscar la manera de darle vida a aquello.  Hoy veo que si, que emprendí una idea y que innové.  En el momento me sentí sola, muy sola, pero creo que eso le sucede a quienes son las primeras personas en hacer algo. Parecen locos en el desierto. Así me sentí. Recuerdo que una conocida me dijo que  alguien ya había intentado hacer una comunidad de mujeres online y que no lo había podido hacer porque había muchas cosas en contra.  Si me hubiera puesto a pensar todo lo que no podría funcionar jamás lo hubiera intentado. Es la ceguera de la ignorancia y también el empuje de la emoción. ¡Qué bueno que no lo pensé y que la ignoré! 

Para aventurarse en estos andares hay que ser resiliente también y muy tenaz (o necia). Soy todo eso. Descubrirme resiliente me ha gustado, y creo que he sido siempre.  He tenido incontables descalabros en el camino de la vida (si no los hubiera tenido a los 52 años sería para sentir pena por mi misma), pero no me he quedado en ellos. Me he lamido las heridas, por períodos largos y cortos, pero no me he quedado en ellas.  También he sido constante, o necia.  ¡Qué viva la necedad! Sin ella las personas no lograrían cosas. La tenacidad es una gran cosa, sin ella no logras nada. ¡Cuántas buenas ideas en la historia de la humanidad se han quedado en eso -en ideas- porque no han sido acompañadas por una actitud tenaz! Dicen que la fe mueve montañas, yo digo que la tenacidad también. 

Lidiar con el fracaso también es algo necesario en este camino del emprendimiento y la innovación. No sé por qué en nuestra cultura los errores son vistos como tragedias sobre las que no hay que hablar. Yo no conozco a una sola persona que sea feliz y exitosa que no se haya equivocado  en innumerables ocasiones.  Si vemos los errores como aprendizajes necesarios del camino, tal vez empecemos a darles el valor que tienen y a presumirlos como parte de nuestra historia.  No son algo para avergonzarse. Si dan pena a veces, lo entiendo y me ha pasado, pero sin ellos no hubiera tenido los aciertos posteriores.  En todo caso,  hay que abrazarlos como parte del éxito, porque eso es lo que son.  

Fue una experiencia muy valiosa la que viví en Bogotá. Aquí les dejo el video de nuestro panel para que le den un vistazo. Mis colegas tienen historias muy interesantes y vale la pena escucharles. 




¿Me cuentas tu historia de éxito? Me interesa conocerla. 

Saludos y buen inicio de semana. 

Claudia



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jueves, 27 de septiembre de 2018

Tomando vuelito a la mitad del camino



Este alto del camino ha sido largo, de meses. Nunca había dejado de escribir tanto en mi blog. 
¿La razón? La necesidad de silencio y pausar un rato. 

La verdad es que la inesperada mudanza ocasionada por el temblor del 19 de septiembre del año pasado, aunada a la explosión en mi condominio ocasionada por la negligencia de la compañía de gas en enero, me han puesto a girar en otra dimensión. Mi cerebro se pausó durante meses y creo que la explosión de enero me reconectó -las neuronas- y con el mundo. Paradojas de la existencia. 

Han pasado muchas cosas en estos meses. Todas buenas, la mera verdad. Lo que siento es una enorme sensación de agradecimiento por estar viva y por tener tantas cosas que hacer. Sobre todo, hacer cosas que me apasionan, motivan e incentivan. 

Para variar, cada 10 años me da por reinventarme  y en esta década no estoy viviendo una excepción. Estoy desarrollando varios proyectos, uno de ellos tiene que ver con este espacio de la blogósfera. Pronto nos mudaremos de casa, pero "Conversaciones de Café" seguirá reloaded. Ya cumpió 11 años, y también le toca una renovación, como a su editora/creadora. Ya les contaré. 

Por lo pronto, sin entrar en detalles, sólo puedo decir que este 2018 ha sido un año lleno de sorpresas, proyectos y reflexiones. Ya les iré contando, pero por lo pronto, les enseño una listita de algunos: 

  1. Conectadas. Maravilloso colectivo de mujeres en el mundo de las telecom, internet y las TIC. 
  2. Mujeres en Temas Globales. Mujeres internacionalistas reconociéndose. 
  3. Libro en proceso (muy emocionante asunto).
  4. Nuevo proyecto profesional (pues no tan nuevo, pero tiene que ver con una nueva perspectiva de las cosas. ¿Ven? Por eso las pausas y los silencios son tan imporantes).
  5. Salud prioritaria. Más que nunca. 
  6. Despedida de mi Morgan. Partió este año mi segundo gathijo. Nostalgia y añoranza. 
  7. Club del Libro a todo lo que da. Queridas amigas, maravillosas lecturas y mucha inspiración. 
  8. #TuVozCuenta  y cada día más. Campaña permanente de Mujeres Construyendo y leitmotiv en este momento de mi vida. 
  9. Innovación. Qué curioso que después de los cincuenta me ha dado este nuevo aire. A much@s colegas les da por instalarse en lo conocido y a mi me da por andar de exploradora. 
  10. Digital Detox. Si. Siendo toda una evangelista digital, he decidido darme un #digitaldetox. Me gusta la convivencia del mundo analógico. Me gusta mirar a las personas a los ojos. Adoro las TI y la conexión digital, pero no 24/7. En horarios y por momentos.  
  11. Estudiar. Bueno, esto tampoco es novedad. Siempre lo he hecho. Ahora hay temas nuevos: finanzas, masculinidades, negocios, entre otros. 
  12. Elecciones en México. Resultado no esperado (para mi) e incertidumbre.  Espero que a AMLO le vaya bien para que al país le vaya bien. Sobreviviendo aún los resultados de la (poco amable) campaña.
  13. Mundo inexplicable. O mejor dicho, las causas que explican al mundo hoy, son tan diferentes a las que lo explicaban hasta hace un par de años. 
  14. Con calma porque llevo prisa. La frase lo dice todo. 
  15. Viviendo el aquí y ahora. Así nada más. 

Esto es parte de lo transcurrido desde el último post. Sólo parte y una de las razones para tomar vuelito a la mitad del camino. 

Ya iré contando más sobre lo que viene y platicando en torno a las necesarias, más que nunca, Conversaciones de Café. 

Ustedes ¿Cómo van en este segundo semestre del año?






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domingo, 31 de diciembre de 2017

¡Bienvenido 2018!


Gracias 2017 por todos los aprendizajes, lecciones, experiencias y momentos irrepetibles. No me queda mas que darte las gracias. 

¡Bienvenido 2018! Veamos que nos traes, que por este lado hay muchas ganas de vivirte. Pintas para ser un gran desafío no sólo personal, sino nacional e internacional, pero seguro podremos con ello. 

Un abrazo grande a todas y todos los amigos de este cafeteado rincón. Gracias por su compañía un año más. Les deseo lo mejor de lo mejor. 

Claudia

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