martes, 22 de agosto de 2017

Dinero y relaciones personales. Un binomio necesario.



¿Dinero y relaciones personales van de la mano?

Cuando se trata de tu bienestar, forman parte de la ecuación, junto con las otras 6 áreas que forman parte de tu vida: 1. Desarrollo personal; 2. Salud; 3. Relaciones cercanas; 4. Desarrollo económico y financiero; 5. Actividades profesionales y laborales; 6. Relaciones interpersonales; 7. Entretenimiento y diversión; 8. Espiritualdad. (Las 8 áreas que no puedes olvidar en tu agenda.)

El peso que cada aspecto tiene en tu vida es una decisión absolutamente personal.  En esta ocasión hablaremos de tu desarrollo económico y financiero y de las relaciones cercanas en tu vida como dos de los aspectos vitales a los que hay que darles espacio y tiempo en tu agenda. 

  1. Relaciones cercanas. Aquí se consideran la familia, la pareja, los hijos, padres, hermanos,  otras personas de la familia o gente muy cercana. Esta es un área que siempre nos afecta y que puede ser una fuente de fortaleza o de pérdida de energía. La manera en que la visualices y vivas hará que sea un área de la cual pueda obtener energía y fuerza o que te debilite. ¿Cómo te organizas con relación a esto? ¿Qué importancia les das en tu día a día? ¿Les das por sentados?
  2. Desarollo económico y financiero. En este apartado consideramos las actividades económicas que realizas, la forma en la que te organizas, tu presupuesto, la manera en que administras y conoces tus finanzas y la forma en la que generas ingresos. ¿Tienes claro este apartado de tu vida? Puede ser uno de los que más estrés nos causen si no lo focalizamos adecuadamente. Hay personas para quienes este apartado es motivo de vergüenza, enojo o silencio. Hay quienes le dedican mucha atención y quienes de plano, le ignoran. 

Sobre las relaciones cercanas te diría, NO las des por sentadas jamás.  En mi experiencia, lo importante es lo que TU decidas hacer con cada persona, no lo que ellas hagan. Si bien es cierto que la reciprocidad siempre es bien recibida, muchas veces nos hacemos a un lado porque las otras personas no responden o hacen lo que nosotros pensamos que deberían hacer. "No me ha llamado, no le voy a hablar". ¿Y si tu quieres conversar con esa persona y saber cómo está?  Que no quede de tu lado el "no haber hecho lo que se podía". Las relaciones no son perfectas (¿existen relaciones perfectas?), pero con todo y su imperfección, pueden ser motivo de felicidad y nutrirnos el alma. Depende de lo que nosotras/os hagamos. También es una decisión y una manera de cuidarlas alejarse cuando hace falta.  Hay personas en mi vida a quienes amo profundamente, pero que por sus propios procesos, es mejor que me mantenga al margen y alejada. Es una manera de respetarles y quererles.  

Querer, amar, respetar no significa hacer lo que los demás quieren, es relacionarse en función de lo que también pensamos es mejor para esa persona y para nosotros. Si a una persona cercana se la ha hecho costumbre no hacerse responsable de su propia vida y que el resto del mundo le resuelva sus cosas, ¿qué deberías hacer? Seguirle manteniendo te hace cómplice de su propia decidia, ¿te sientes culpable de no apoyarle? Esa es otra cuestión,  te corresponde a ti lidiar con tu culpabilidad,  pero si sigues resolviéndole sus asuntos te harás cómplice de su irresponsabilidad.  Cada relación significativa en nuestra vida amerita tiempo, a veces una simple llamada, atención, muestras de cariño. Un simple "te quiero, te estaba pensando" pueden ser suficientes para hacerles saber que les amamos. Nutrir y cuidar nuestras relaciones cercanas es importante. 

El dinero y las finanzas personales son un GRAN tema en nuestras vidas. Más allá de las cosas elementales que es necesario saber: tus gastos fijos mensuales, tus ingresos, cuidar recursos para el retiro, etcétera, lo que quiero es hacer énfasis en varios aspectos que normalmente no se consideran y que es necesario tener presentes para tener una relación sana con el dinero y la prosperidad en nuestra vida.  Para mi fue importante darme cuenta de las creencias que tenía al respecto y que me impedían organizarme como teóricamente sabía que debía hacerlo. No lo hice sola, la ayuda de mi súper Coach Aurora Medina, experta en espiritualidad y dinero, fue clave. 

Te diría que es importante organizarte bien en este aspecto, tener muy claros tus gastos, saber en qué inviertes, de dónde generas tus recursos, qué haces con ellos, pero sobre todo, conocer tu historia y la huella familiar que tienes y llevas, literalmente, cargando con relación al dinero. Lo primero, planeación, poner en blanco y negro ingresos y egresos es vital, por supuesto, pero el segundo aspecto es el que te permitirá dar un paso y hacer de esta área una fuente de satisfacción y equilibrio, no de  desgaste. 

Dinero y espiritualidad van de la mano, aunque parezca que no, y la relación que establecemos entre ellos afectan nuestro equilibrio con relación a las finanzas, el ahorro, la prosperidad y nos posibilitan o impiden vivir en armonía. Aquí hay un enlace que puede darte un vistazo sobre el tema.  Sé que es un enfoque diferente sobre la cuestión, pero me parece muy importante como punto de partida. 

Ahora, la pregunta obligada ¿Cómo les doy espacio en mi agenda? Igual que lo has hecho con las otras áreas de tu vida:  al planear tus actividades semanales y diarias, incluye estas actividades.  "Esta semana quiero hablar con fulano, ver a sutano". ¿Qué tal que le das una sopresa a tu pareja y la invitas a cenar, o a tus hijos les invitas un helado o al parque? Será un regalo para ellos y para ti.  

¿Llevas diario tus cuentas, sabes en qué se te va el dinero, por qué no puedes ahorrar?  Dedícale un tiempo estas semanas a analizar tu relación con el dinero. Busca apoyo,  lee libros relacionados con este tema. Incluye en tu agenda de este mes, esta semana y este mismo día un tiempo para dedicarlo a conocer tu relación con el dinero  con la finalidad de comprender qué tienes que hacer al respecto. ¿Cómo te suena?

No te olvides de dejarme tus comentarios aquí abajo. ¡Me interesa mucho tu opinión!

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viernes, 18 de agosto de 2017

Barcelona, Charlottesville, tu casa, la mía

Imagen: Art Fest 2014




El planeta duele hoy. 

La realidad duele hoy. 

La vida cuelga de unos hilos frágiles y casi invisibles. 

En el silencio de nuestras casas leemos las noticias, y sin decirlo murmuramos en nuestro interior que es una bendición leer y no protagonizar los hechos que con desgarradora realidad nos envuelven. 

Imposible ser observadores de la prensa, de las redes sociales, de los comentaristas sin sentir un agujero en el estómago y nostalgia por esa humanidad que se nos escapa por los poros y da cabida al odio, al temor, a la desconfianza. 

La frontera entre el bien y el mal, borrosa, como un blanco móvil que relativiza los minutos, nos acerca al dolor ajeno y a la vez nos aleja del sufrimiento cotidiano de miles de personas que respiran, igual que nosotros, de día y de noche. 

Las Ramblas ya no será sólo el lugar para pasear y disfrutar una tarde en medio del verano catalán.  Han quedado impregnadas por el ataque terrorista que ayer le quitó la vida a 15 personas y dejó a otras cien heridas.  Barcelona será también ese lugar en el que la gente se volcó a las calles a donar sangre y en donde las personas se miraron a los ojos reconociendo su humanidad, más allá de las balas y el terror. 

La violencia de Charlottesville entró a nuestra casas, a través de nuestros celulares, de nuestras pantallas de televisión y nos dejó con la boca abierta y un agujero en el corazón al ver las banderas nazis ondeando, acompañadas de gritos y miradas de odio de jóvenes de apenas veinte años.  Esos jóvenes que serán el ¿futuro? de mañana.  Cuando el Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos se niega a reconocer la violencia del KuKuxKlan y habla de la violencia de todas las partes, reconociendo a las "buenas personas" que casualmente viven y respiran a través de la xenofobia, resulta inquietante. 

La violencia tomó un asiento en nuestras casas, porque la hemos dejado entrar. 

El temor al otro, a la otra, a la diferencia, al color, a la realidad ajena, al lenguaje que no comprendemos, a la historia que desconocemos, a la religión que no profesamos, al credo que no rezamos se ha convertido en la causa de la desconfianza, en la justificación del odio, en la motivación del terror.  

Nos hemos convertido en una sociedad profundamente informada y brutalmente ignorante.  Usamos la información para profundizar nuestro desconocimiento y nuestra incapacidad para ponernos en los zapatos ajenos.  

Cuando la ciencia nos dice que viviremos más, me pregunto ¿Para qué? ¿Para tener más años para odiarnos e infringirnos dolor unos a otros? 

Seres humanos profundamente deshumanizados e indiferentes al dolor ajeno,  de cualquier ser, de cualquier especie.  Individuos que viven en colectividades profundamente egoístas, incapaces de reconocer su individualidad y respetar la invidivualidad ajenas, las otredad de otras colectividades.  

Portadores de la verdad absoluta en un mundo habitado por millones de relatividades. 

Indiferencia disfrazada de información.
 
Barecelona, Charlottesville, Siria, Afganistán, Mali, Bruselas, París, Venezuela, Ayotzinpa, fosas comunes, feminicidios, asesinatos.  Hechos violentos sobre los que nos enteramos, "nos informamos", que suceden en otra latitud, pero que también tienen lugar en tu casa y en la mía, aunque sigamos amaneciendo en nuestra cama y sepamos el número de muertos, sin nombre y apellido cuyas vidas son arrancadas diariamente con alguna justificación.

¿En qué momento la humanidad perdió su humanidad? 





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domingo, 13 de agosto de 2017

¿Cuánto tiempo le dedicas a tu desarrollo personal y a la salud?


 Hace algunas semanas escribí sobre las 8 áreas que no puedes olvidar al momento de organizar tu agenda de trabajo (8 áreas que no puedes olvidr en tu agenda): 1. Desarrollo personal; 2. Salud; 3. Relaciones cercanas; 4. Desarrollo económico y financiero; 5. Actividades profesionales y laborales; 6. Relaciones interpersonales; 7. Entretenimiento y diversión; 8. Espiritualdad. 

Voy a ir desarrollando cada una y dando consejos sobre cómo incluir cada área en tu agenda. Hoy vamos a retomar el desarrollo personal y la salud. 

Desarrollo personal. Con esto me refiero a esas actividades que tienen como objetivo hacerte sentir bien, en paz contigo y contenta/o con lo que  haces. Aquí se incluye el desarrollo interno,  actividades que te dan satisfacción y te dan sentido de utilidad, todo aquello que te hace sentir en paz y en equilibrio. ¿Qué actividades desarrollas que te hacen sentir bien y en paz contigo?

Para cada persona la respuesta es diferente.  A mi me hace sentir muy bien saberme útil, plantearme metas, leer, bloguear, conectar con mi comunidad de Mujeres Construyendo, participar en Boards y Consejos de asociaciones que apoyan y desarrollan actividades y proyectos que tienen que ver con mis intereses y visión de lo que vale la pena en la vida.  Incluyo en esta área leer, escuchar música, informarme, estudiar, aprender, conocer lugares interesantes, conversar con personas inteligentes e inquietas.  Siempre he dicho que tengo espíritu renacentista, que no es otra cosa que un interés imparable y permanente por aprender sobre todo y todo el tiempo. Aunque los días durasen 48 horas y yo tuviera suficiente con dormir 3 horas, seguiría sin tener tiempo para hacer todo lo que quiero, me interesa conocer y aprender.  

Piensa en esas 5 cosas que te hacen infinitamente feliz y que cuando las haces te hacen sentir mejor persona y te conectan con las emociones que te gustan y fortalecen. 

¿Escuchar jazz, guitarra, ir a conciertos, museos, caminar, leer, estudiar? No siempre nos gusta lo mismo y no tienes que hacer siempre las mismas cosas. Yo alterno en esta parte las diversas cosas que me gustan y tiene que ver mucho con lo que estoy haciendo en mi vida en conjunto y con intereses que cambian con el tiempo, también.  

En este momento de mi vida en este apartado incluyo lo siguiente: 

Leer.  Estoy tratando de leer un libro por semana. Participo en un Club de Lectura con unas amigas y leemos un libro por mes. Leo ese libro a lo largo de las semanas, o tal vez en un par de semanas,  pero igual leo otros libros que tenía en el tintero y pendientes. Me doy tiempo para ello. A veces dedico media hora al día, cuando tengo tiempo, puedo dedicarle un par de horas al día o una tarde entera. Llevo siempre un libro conmigo, si hay tráfico o tengo que hacer tiempo esperando en una cita, leo. También me he hecho fan de los audiolibros, que son una gran manera de "leer" mientras te transportas o estás en algún lugar. Un buen par de audífonos o en el coche es la solución.

Estudiar. Esta es una actividad que desarrollo permanentemente y en realidad la desarrollo cada vez que tengo tiempo y oportunidad.  A veces me inscribo a cursos, otras veces simplemente separo artículos, textos o videos y tutoriales sobre temas que son de mi interés. Para escribir mis artículos siempre estoy leyendo sobre los temas que me interesan.  Cuando voy a dar una conferencia, evidentemente leo y me preparo, hago mi investigación, busco temas, autores o artículos y textos relacionados con ellos.  

Museos o lugares de interés. Esto me da por temporadas, pero este año que he podido organizarme de una manera distinta a la que lo he hecho los años previos, trato de ver si cerca de los lugares en donde tengo citas hay lugares, museos o sitios de interés. Vivo en la Ciudad de México, que es la 2a  Ciudad con más  museos  en el mundo, lo cual facilita la búsqueda, pero hay muchos lugares que también estoy descubriendo gracias a este cambio en mi rutina. Está resultando un deleite. No tienes que dedicarle horas enteras, pero es una manera no sólo de aprovechar el tiempo, sino de aprender y conocer lugares. 

Escuchar podcasts y videos. El mundo actual nos obliga a dedicar muchas horas a transportarnos. No puedo leer mientras lo hago, a menos que vaya en transporte público.  Este lapso de tiempo es valiosísimo para escuchar podcasts o videos sobre temas que me interesan.  Ultimamente he dedicado tiempo a videos y podcasts sobre desarrollo personal, coaching, y espiritualidad. Conecto mi celular a las bocinas de mi coche, y asunto arreglado. Los programas de radio a veces me aburren, no siempre estoy de humor para escuchar noticias y lo que es más, no siempre estoy de humor para escuchar los prejuicios y comentarios que escucho en esos programas.  Me interesa escuchar a personas que me parecen valiosas en lugar de locutores o conductores que hablan sobre los temas que les interesan a ellas y ellos, no necesariamente a mi. Nuestra mente es tierra fértil. ¿Qué quieres sembrar en la tuya? Bien vale la pena decidir lo que vas a escuchar, en lugar de dejar que sea el marketing o el plan de negocios de las radiodifusoras o televisoras la que decida lo que pones en tu cerebro. 

Estar en silencio.  El silencio es algo que trato de cultivar cada vez que puedo y no resulta fácil en un mundo que nos obliga a comunicarnos permanentemente y sin consideración alguna con  nuestro tiempo y privacidad. Los momentos de silencio pueden ser de un par de minutos, pero trato de sentir mi respiración o los latidos de mi corazón,  escuchar los sonidos que me rodean o los que no se perciben en medio de la escandalosa ciudad. He descubierto pájaros y grillos en medio de los claxonazos. Sentir mi propia respiración resulta profundamente tranquilizador. Inténtalo y verás que bien se siente. 


La salud. Aquí se considera todo aquello que tiene que ver con tu salud en general: estado físico, fortaleza, nutrición, ejercicio, descanso. ¿Cómo te relacionas con tu propio cuerpo y salud?

Durante mucho tiempo di mi salud por sentada, y la verdad -y qué razón tienen las abuelitas- es que el tiempo termina cobrando las facturas. Puedo decir que en general he sido una persona sana, pero no me he cuidado lo que debería. ¿Qué estoy haciendo ahora? Básicamente concentrarme en lo siguiente: 

Dormir lo más que puedo (y sigue siendo insuficiente, pero estoy haciéndolo más) y descansar cuando puedo. Crecí en una familia en la que tomarse siestas es MUY mal visto y en la que descansar es sinónimo de haraganería, así que he tenido también que darme cuenta de las creencias con las que he crecido respecto a muchas cosas relacionadas con mi salud y bienestar. ¿Cuáles son las tuyas? Estoy haciendo todo por estar en la cama antes de las 11:30 pm. Es una meta y un referente. No siempre lo logro, pero para mi es un gran paso. 

Tomar agua. Siempre lo he hecho, pero parece mentira, con un ritmo de vida acelerado, a veces me olvido de tomar agua y ¡de comer! Lo ideal es comer 5 veces al día, pero hacerlo tres a mi me resulta bien. Las colaciones intermedias las cubro con semillas, normalmente. Evito los refrescos, la verdad es que no me gustan mucho. Me preparo thé de gengibre y lo estoy tomando a lo largo del día. Me gusta mucho y me sienta muy bien.

Alimentación sana. Bien dicen que somos lo que comemos, y bien vale la pena dedicarle tiempo a pensar esto. El mundo citadino y ajetreado nos lleva de la mano -casi nos avienta- hacia la cómida rápida, que no es nada sana.  Dedicarle un tiempo a planear lo que vamos a comer y tener en casa las cosas que vamos a necesitar para comer en la semana es un paso importantísimo.  Si, hay que poner un espacio en la agenda para comer, ir al mercado, cocinar y preparar las cosas, también para aprender a comer.  Este año he sentido la necesidad de desintoxicarme y dejar de comer cosas que mi cuerpo rechaza. Me he sentido muy bien. Tomé también un curso con la súper Coach Mónica Suárez sobre alimentación energética, y ha sido -además de delicioso- súper aleccionador.  En México tenemos una gastronomía exquisita, pero la verdad es que comemos en general muy mal. Nos saturamos de carbohidratos y no equilibramos los alimentos. ¿Cómo comes tú? Empieza por ahí. 

Revisión médica. ¿Cómo vas en este rubro? ¿Dentista, nutrióloga, ginecólogo, fisioterapeuta? No hay que dejarlo y poner en esa agenda el espacio correspondiente para las visitas de rutina.  

Ejercicio. No tienes que ser un o una competidora olímpica. Caminar es algo muy sano o practicar algo que te haga sentir bien y sea saludable. Yo camino con mis perritas casi todos los días y practico Zhi Neng QiGong.  Si tu tiempo es reducido, usa las escaleras en lugar del elevador, camina en lugar de tomar el coche. Empieza poco a poco, pero sacude YA tu cuerpo.

Dedicarle tiempo a tu salud es dedicarle tiempo a todo lo que te interesa. Sin salud ¡No hay nada más! 

¿Qué te parecen estas sugerencias? ¿Cómo las llevas tú? ¿Le dedicas tiempo a esto o "no tienes tiempo"? ¿Piensas que hacerlo es un lujo o una pérdida de tiempo?

No dejes de escribirme aquí abajo tus ideas, ¡me interesa conocer tu opinión y experiencia!

Abrazo y que tengas una excelente semana. 

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martes, 8 de agosto de 2017

5 tips para un "Detox Digital"



¿Te sientes abrumada/o porque tu celular no para de sonar y tienes mucho que hacer?
¿Estás cansada de tener que responder correos a todas horas?
¿Te pone de mal humor que te hablen por teléfono para verificar si recibiste el Whats App que te acaban de mandar hace dos minutos?
¿Te quedaste sin batería en el celuar y sientes que el mundo ha perdido sentido?

¡Es hora de que te des un DETOX Digital y respires!

Para mi ha sido importantísimo dar este paso y ponerle  un límite a mi "vida digital".  La verdad es que el celular, la computadora y las mil apps a las que nos hemos acostumbrado para resolver muchas de nuestras necesidades offline, son muy útiles.  También es una realidad que nos han cambiado la vida y que nos hemos hecho dependientes al máximo de ellas.

El resultado: vivimos con estrés y no estamos en paz.

Nos hemos hecho poco atentos con el resto del mundo y parece más importante responder un Whats App o un correo por el celular que conversar con la persona con la que estamos en ese momento.  A nombre de la "eficiencia" hemos dejado de ser educados y, sobre todo, considerados con las demás personas.

¿Qué puedes hacer?  Te doy 5 tips que te van a ayudar.

1. Ponte horarios para responder correos.  Los correos nunca paran, y te llegan las 24/7. ¡Si! 24 horas, 7 días a la semana. Ponte horas para revisarlos y responder.  Yo lo hago normalmente 2 ó 3 veces al día, en la mañana, a medio día y a las 6 ó 7 máximo. No me gusta responder por el celular, me desespera ver las letras chiquitas y no poder escribir con la misma velocidad a la que escribo en el teclado de la computadora. Prefiero responderlos por computadora. Cuando no puedo, soy más breve, per doy acuse de recibido.

2. Responde llamadas en horarios definidos.  Esta es una gran manera de optimizar el tiempo. Nada te hace más ineficiente que responder todas las llamadas todo el tiempo.  Estás concentrándote para escribir, responder correos, leer, preparar una junta, o simplemente dándote tiempo a ti misma y ¡Riiiing!. Te desconcentras, tomas la llamada, te pones en el canal de la llamada y después tienes que volverte a concentrar para seguir en lo que estabas. Cuando estoy en la oficina NO respondo el celular. Para eso hay un teléfono en la oficina, y mi asistente sabe que tengo horarios para responder llamadas. Cuando hay emergencias, es otro asunto, pero una emergencia sabe hacerse evidente.  Ponte bloques de una hora para hacerlas, verás que eres más eficiente y asertiva mientras las haces. Además, tendrás toda tu atención en cada llamada pues estarás en ella y no estarás haciendo otra cosa o pensando en lo que podrías estar haciendo y no estás haciendo por hablar cuando no quieres.

3. Administra tu Whats App. Usa los mensajes  de perfil para avisar si puedes hablar en ese momento ó sólo aceptas mensajes.  Mi sugerencia: ponlo en modo de que las personas no sepan si leíste su mensaje. Tú tampoco sabrás si leyeron el tuyo, pero no estarás sometida a la tiranía del mensaje inmediato. Igual que con el teléfono o lo correos, no es útil, ni productivo y puede ser muy estresante, estar pegado al Whats App respondiendo todo lo que te mandan a todas horas. (Ni qué decir de los chats colectivos y las cadenas de oración que envía la Tía Chanita.) Responde en el horario de tiempo que te pongas los mensajes, léelos y al menos da acuse de recibido. Lo organizada/o no quita lo cortés.

4.  Usa las redes sociales con cronómetro. Es una exageración, pero hazlo de manera MUY limitada. Nada es un peor vampiro de tiempo que las redes sociales. Lo digo por experiencia. "Sólo subo este tuit y ya"... pero en lo que tuiteas, revisas, respondes, lees tus listas, ves noticias, se te pueden ir horas. La verdad es que no vale la pena.  A menos que seas Community Manager, tu vida e ingresos no necesariamente dependen de tu presencia digital. Si necesitas estar enviando información, puedes usar administradores como Hoot Suite, TweetDeck  y demás. Pregúntate: ¿Mi vida está en riesgo si no reviso todas las fotos  y los mensajes de Facebook, Pinterest o Instagram?

5. Pon tu celular cerca cuando haga falta y en tu bolsa o en el escritorio fuera de los momentos en que decidas usarlo.  Dicen que la curiosidad mató al gato, y también se robó tu tiempo. Si lo tienes cerca la tentación de estar conectada y viendo qué sucede es inmensa.  Al principio no es fácil, pero verás que te relajarás después. Seguramente escucharás personas diciendo (o mandándote mensajes): "Te he estado buscando y no contestas". Nunca he entendido por qué resulta tan difícil comprender que una persona no responda por dos razones: o no puede o no quiere.  No hay más. Nadie tiene la obligación de responderte en el instante preciso que le buscas y tampoco tú. Alguien me decía una vez: "Estás buena para urgencias, ¿para qué tienes el teléfono?" . "Para MIS urgencias", fue mi respuesta.

La cuestión de fondo es que la idea de usar internet, el celular y todas las herramientas que nos brindan es para vivir mejor, no para dejar de vivir o vivir en función de ellas. Se los dice una mujer que es digital al máximo y que promueve internet como una poderosa herramienta de empoderamiento y desarrollo.  He llegado a límites de saturación y me he dado cuenta de cómo afecta las relaciones entre las personas cuando no las usamos a nuestro favor y nos hacemos adictas y adictos a ellas. Al final, es una adicción, y las adicciones, de la naturaleza que sean, son comportamientos que afectan nuestro equilibrio en la vida.

Un caso extremo es un Detox Digital de semanas. También lo he hecho, pero se los platicaré en otro post.

No dejen de darme sus opiniones y escribir su experiencia aquí abajo, en la sección de comentarios.  Me interesa muchísimo  conversar esto con ustedes.

Que tengan una gran semana.


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sábado, 5 de agosto de 2017

Viajar ligera de equipaje. Respuesta a Ale Marroquín.








“Viajar es un ejercicio con consecuencias fatales para los prejuicios,
la intolerancia y la estrechez de mente”.
Querida Ale,



Me gustó tanto tu post "Viaja más y compra menos" que decidí escribirte un post de respuesta.



En primer lugar, me encanta leerte de regreso en Mujeres Construyendo, y ahora no sólo leerte, sino ver tus videos. Ver cómo has fortalecido tu propuesta de Coaching, la forma en la que has llevado a otro nivel tu trabajo y el entusiasmo con el que lo sigues haciendo es súper motivante. ¡Gracias  por compartir-te aquí! Sigue siendo un lujazo.



Quería decirte que me encantó leer tu post, y cuando suceden estas cosas normalmente es porque de alguna manera uno se identifica con lo que lee y con quien lo escribe. Es evidente que eso me pasó, y no quise quedarme con esa agradable sensación yo solita. Me pareció muy rico leer, en estos tiempos en los que el paso del reloj rige nuestra tranquilidad y en los que el tamaño de las maletas, la cantidad de selfies y el número de "likes" definen el valor de nuestras vacaciones.



Dices acertadamente: "Viajar te da más criterio para analizar las cosas, para entender más a las personas, sobre todo, hoy que el mundo está más globalizado, te da una perspectiva diferente y enriquece la forma en como puedes comunicarte con otros como si estuvieras en el mismo lugar.
Aprender de otras culturas, de lo que comen, de cómo viven, siempre enriquece y complementa tu perspectiva de todo lo que te rodea y de lo que vives día a día. ... Me di cuanta de que tiene toda la razón, viajar no necesariamente implica tener un gran presupuesto y de ser así, es cómo una tabla de administración del dinero tal como lo dice Luis Vargas en su charla de Ted. Deja de gastar por un tiempo en cosas que no son tan necesarias para hacer un presupuesto para viajar."



Me quedé pensando, y ha sido una idea que ha motivado muchas de mis decisiones el último par de años: mientras más ligero viaje uno, y sobre todo, mientras más ligero viva uno cada día, mejor.  Pensé que el viaje al que te refieres es el viaje mismo de la vida. Al final, somos viajeros -lo pensemos o no- de nuestras vidas y de nuestra cotidianidad. Todo lo que vivimos es nuevo, no hay un sólo día que se repita y siempre podemos explorar, conocer y descubrir cosas en nuestra vida. Para ello, no requieres una fortuna, hace falta actitud.



Estoy empezando a habitar una casa nueva, y decidí hace dos años que me quería deshacer de todos los muebles de mi pasado, de todo lo que ya no usara, no me sirviera, no significara nada para este día, para el presente y que me estorbara.  He sido un ratón de biblioteca desde niña, y me deshice de dos terceras partes de mis libros (no fue fácil, pero me siento ligerísima). Me he deshecho de una cantidad inimaginable de cosas que acumulé a lo largo de décadas y que pensé que eran muy importantes. Me deshice de prácticamente todos los muebles que tenía. ¡Qué bien se siente!



En cada viaje traje recuerdos de todo tipo, y al empezar a poblar y decorar mi nueva casa, me di cuenta de que ya no tenían cabida. Los viajes, los rostros, las experiencias, las fronteras trascendidas las llevo por dentro. Son lindos los recuerditos, pero ¡cómo estorban y cómo se llenan de polvo! Ahora cuando viajo, la verdad es que no compro nada o lo mínimo, y si pienso regalarle algo a alguien, procuro que sea algo útil, y si no, mando cartas (práctica que ya está en desuso y a mi me sigue fascinando. Claro, el correo en México es tan malo que normalmente llegan 3 meses después de que yo llegué y ya conté sobre el viaje, pero en fin, el momento escrito recorre distintos puntos hasta que llega a su destinatario). Trato de que mis maletas sean lo más pequeñas posible y trato de llevar lo menos que puedo. Aún me cuesta, pues antes viajaba -aunque fuera un fin de semana- como si fuera de excursión a Africa. 



Mi conclusión a estas alturas de la vida y con lo vivido es que nada es mejor que viajar por la vida ligera de equipaje.



Que te vaya maravillosamente bien en Islandia y seguró nos compartirás cosas increíble. ¡Que lo disfrutes!



Con cariño,



Claudia



Este post fue publicado originalmente en Mujeres Construyendo el 4 de agosto del 2017


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