Ir al contenido principal

Lar Lubovitch. Un deleite.

Aún recuerdo la emoción cuando vi a The Lar Lubovitch Dance Company en Bellas Artes en la Ciudad de México,  hace algunos años (bueno, algunas décadas). Los bailarines vestidos de blanco, de manera informal, como recién salidos de un gimnasio. Nada a lo tradicional que uno espera en el ballet. Comentarios de las personas inquietas en sus butacas: ¿Estarían en un ensayo? ¡Qué falta de respeto presentarse así! ¿Qué es eso?

Yo estaba conmovida. Mi corazón latía fuertísimo. Una técnica perfecta, soltura de los cuerpos, aromonía, sincronía. Cada movimiento perfectamente estudiado para dar la impresión de parecer improvisado. ¡Me enamoré!

Sentí una pasión indescriptible por cada escena. Hubiera querido correr al escenario y sumarme a la compañía.  Las venas me pulsaban con la música. ¡Qué cosa! Lo recuerdo aún y se me hace un nudo en la garganta.

Lar Lubovitch es un coreógrafo estadounidense que fundó su propia compañía: Lar Lubovitch Dance Company (1968). Se formó en la Universidad de Iowa y en la prestigiada escuela Julliards.  La originalidad de su propuesta, la fuerza de sus composiciones y danzas, la técnica de sus bailarines y bailarinas han hecho de él un ícono de la danza en el siglo XX y XXI.






El Otello de Lar Lubovitch interpretado por el Jeoffrey Ballet:



Lar Lubovitch es un nombre que debemos tener presente. Forma parte central del universo de la danza en el mundo de hoy.



Post relacionado: Para los amantes de la danza: Lar Lubovitch

Podemos seguir conversando en Twitter: @LaClau

Comentarios

Entradas populares de este blog

Se me olvidó que te olvidé...

Pues así, simplemente, se me olvidó que te olvidé...

_______ooo________

"Se me olvidó que te olvidé" Letra: Lolita de la Colina
Interpretación: Bebo y el Cigala (2003) y Abuelos de la nada (1982)


Yo te recuerdo cariño,
mucho fuiste para mi,
siempre te llamé mi encanto,
siempre te llamé mi vida,
hoy tu nombre se me olvida.
Se me olvidó que te olvidé
se me olvidó que te dejé,
lejos muy lejos de mi vida,
se me olvidó que ya no estás,
que ya ni me recordarás,
y me volvió a sangrar la herida...
Se me olvidó que te olvidé
y como nunca te encontré
entre las sombras a escondidas,
y la verdad no se porqué,
se me olvido que te olvidé
a mi que nada se me olvida.

José Guadalupe Posada en el Día de Muertos

Los mexicanos nos reímos de la muerte, aunque sea uno de los temas que más nos aterran. Convivimos con ella y en los Días de Muertos y de Todos los Santos (1 y 2 de noviembre) hacemos ofrendas para aquellas personas que ya se fueron. Los recordamos con sus fotos, con la comida que les gustaba comer, con sus prendas y música favorita. En estos días, los cementerios se llenan de colores y los recorre un inusual murmullo lleno de regocijo y algarabía. Es común ver vendedores de "alegrías" recorriendo los pasillos entre las tumbas y observar niños jugando y descubriendo o tratando de develar los secretos que guardan los sepulcros. Estos son los únicos días en que los panteones no dan miedo y los muertos comparten con los vivos.
Por ello es que quiero hablar hoy de José Guadalupe Posada de ese célebre artista y grabador mexicano que inmortalizó la muerte (¿acaso no es inmortal ya?) con su obras de calaveras y las llenó de vitalidad a través de sus cuadros. En este país a la muer…

Feliz Día de NO San Valentín

Lo confieso. Si, es una confesión.
El 14 de febrero nunca me ha emocionado.
Siempre me ha parecido una fecha, una celebración y un día un poco cursi. Tanto corazón me abruma y me parece tan comercial que no le encuentro mucho sentido.
La invitación de Ana Paola Villegas y Lupita del Toro Bogdanski en el Grupo de Blogueras MX para escribir posts en nuestros blogs con motivo de la fecha me ha parecido una gran provocación y un buen punto de partida para darle una pensada al día y a su sentido desde otra óptica.
¿En qué momento una tradición pagana, adoptada por la Iglesia Católica Romana en la cual se adoptó a San Valentín como el patrón de los enamorados se, convirtió en un día en el que todo el mundo “regala” amor y los “te quieros” se escuchan por todas partes, aunque el día previo o el subsecuente los silencios, la indiferencia o el franco desamor estén presentes sin recato alguno?
Creo que aquí está la clave: en “hacer”, no en “regalar” ni “comprar”.
De repente las fechas,…