Ir al contenido principal

Carta abierta a Marcelo Ebrard (con copia a Miguel Angel Mancera y Miguel Angel Cámara)



Comparto con ustedes la Carta abierta que publiqué a Marcelo Ebrard en mi post de Animal Político. Estoy muy enojada y triste por la posibilidad de que se abra un mercado de animales en Xochimilco. ¿Acaso no es suficiente con el infierno que viven los animales en este país y con el tristemente célebre mercado de San Bernabé en el Estado de México para saber hacia dónde va tan genial propuesta?

Entiendo que existen otros temas que resultan prioritarios para todos en el país y que los animales no son prioridad de nadie: ni de las autoridades, ni de los tomadores de decisiones ni de la mayor parte de la población, que ve con indiferencia el maltrato animal y como prácticamente un derecho de las personas tratar a los animales como les de la gana. "Es mi animal y hago con él lo que me plazca: darle o no de comer, golpearlo o dejar que mis hijos lo traten como juguete (que para eso lo compré)."

Bien decía Gandhi que podías conocer la naturaleza de un pueblo y la cultura de un país por el trato que le da a sus animales... y dejo a cada uno de ustedes reflexionar sobre el hecho: ¿Qué dice el (mal) trato que le damos a los animales sobre nosotros como país y sobre nosotros como mexicanos y como individuos?

El texto empieza así:


Estimado Sr. Ebrard:

Sé que debe estar muy preocupado preparando la “Entrega–Recepción” del Gobierno del Distrito Federal y que los asuntos “menores”, tales como la situación de los animales no humanos en nuestra ciudad no deben estar en su lista de prioridades. Entiendo, aunque no estoy de acuerdo, que en política las preferencias y los intereses se establecen de otra manera. Empezar a preparar este cierre junto con el inicio de su carrera política rumbo al 2018 tendrían a cualquiera muy ocupado.

Distraigo su atención, espero, para manifestarle mi profunda preocupación y tristeza por un hecho del que acabo de enterarme y que me hace pensar que nuestra Ciudad de México no es tan de avanzada y cosmopolita como muchos quisiéramos (empezando por Usted). Algunos medios de comunicación han dado cuenta del proyecto que existe en la Delegación Xochimilco, en el pueblo de San Luis Tlaxialtemalco, en la comunidad de Acuexcómatl, para construir un mercado “especializado” en la venta de animales vivos. El terreno, a decir de las noticieros, estaría en un espacio de 2,302 metros cuadrados y tendría una superficie construida de 4,458 metros cuadrados. Las autoridades de la delegación señalan que el terreno existe, pero que es poco factible que se construya antes de que concluya esta administración. Vaya proyecto que se espera para la Venecia mexicana, considerada Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Para seguir leyendo haz click aquí.

Petición contra el Mercado de Animales Vivos en el Distrito Federal. Si te interesa evitar su construcción, firma esta causa y presta tu voz a quienes no la tienen.


Podemos seguir conversando en Twitter: @LaClau

Comentarios

Sandra Montes ha dicho que…
Hola
Me llamo Sandra y tengo un directorio web. Me ha encantado tu blog! Tienes unos post muy interesantes. Buen trabajo, por ello me encantaría contar con tu sitio en mi directorio, para que mis visitantes entren a tu web y obtengas mayor tráfico.
Si estás de acuerdo házmelo saber.
PD: mi email es: montessandra37@yahoo.com
Sandra.

Entradas populares de este blog

Se me olvidó que te olvidé...

Pues así, simplemente, se me olvidó que te olvidé...

_______ooo________

"Se me olvidó que te olvidé" Letra: Lolita de la Colina
Interpretación: Bebo y el Cigala (2003) y Abuelos de la nada (1982)


Yo te recuerdo cariño,
mucho fuiste para mi,
siempre te llamé mi encanto,
siempre te llamé mi vida,
hoy tu nombre se me olvida.
Se me olvidó que te olvidé
se me olvidó que te dejé,
lejos muy lejos de mi vida,
se me olvidó que ya no estás,
que ya ni me recordarás,
y me volvió a sangrar la herida...
Se me olvidó que te olvidé
y como nunca te encontré
entre las sombras a escondidas,
y la verdad no se porqué,
se me olvido que te olvidé
a mi que nada se me olvida.

José Guadalupe Posada en el Día de Muertos

Los mexicanos nos reímos de la muerte, aunque sea uno de los temas que más nos aterran. Convivimos con ella y en los Días de Muertos y de Todos los Santos (1 y 2 de noviembre) hacemos ofrendas para aquellas personas que ya se fueron. Los recordamos con sus fotos, con la comida que les gustaba comer, con sus prendas y música favorita. En estos días, los cementerios se llenan de colores y los recorre un inusual murmullo lleno de regocijo y algarabía. Es común ver vendedores de "alegrías" recorriendo los pasillos entre las tumbas y observar niños jugando y descubriendo o tratando de develar los secretos que guardan los sepulcros. Estos son los únicos días en que los panteones no dan miedo y los muertos comparten con los vivos.
Por ello es que quiero hablar hoy de José Guadalupe Posada de ese célebre artista y grabador mexicano que inmortalizó la muerte (¿acaso no es inmortal ya?) con su obras de calaveras y las llenó de vitalidad a través de sus cuadros. En este país a la muer…

Feliz Día de NO San Valentín

Lo confieso. Si, es una confesión.
El 14 de febrero nunca me ha emocionado.
Siempre me ha parecido una fecha, una celebración y un día un poco cursi. Tanto corazón me abruma y me parece tan comercial que no le encuentro mucho sentido.
La invitación de Ana Paola Villegas y Lupita del Toro Bogdanski en el Grupo de Blogueras MX para escribir posts en nuestros blogs con motivo de la fecha me ha parecido una gran provocación y un buen punto de partida para darle una pensada al día y a su sentido desde otra óptica.
¿En qué momento una tradición pagana, adoptada por la Iglesia Católica Romana en la cual se adoptó a San Valentín como el patrón de los enamorados se, convirtió en un día en el que todo el mundo “regala” amor y los “te quieros” se escuchan por todas partes, aunque el día previo o el subsecuente los silencios, la indiferencia o el franco desamor estén presentes sin recato alguno?
Creo que aquí está la clave: en “hacer”, no en “regalar” ni “comprar”.
De repente las fechas,…