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Los parques, el vino y las blogueras

Llevo años viajando y hacer la maleta, simple e inevitablemente, me agobia. Envidio a quienes pueden hacerla en media hora y quedarse en paz. 

Para mi es una tortura pensar en todo lo que tengo que hacer, lo que debo ponerme y los atuendos extras en caso de cambio de plan. ¿Qué zapatos combinan con qué, qué aretes, saco, sweater? ¡Uff! ¡Me choca!

Una vez que llego al destino, desempaco, me instalo, me organizo y empiezo a disfrutar el proceso.

Vine a Chicago con filosofía de cebolla: capas de ropa para quitarme y ponerme. Comprobé que había sido una acertadísima decisión. En pleno verano, los vientos de la ciudad hacen temblar a la más plantada y un caminata por Michigan Avenue te hacen sentir en un baño de vapor. 

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Pocas ciudades tan disfrutables en esta época del año como la capital de Illinois. Prometo (o mejor dicho, me prometo a mi misma) regresar de vacaciones la próxima vez, sin un congreso de por medio y sin tener que seguir trabajando a distancia en la oficina. Este lugar lo amerita, y de plano, me lo merezco  :-) . 

Vine a la Conferencia anual de blogueras más importante del país:BlogHer13.  Ver el mundo, la ciudad, los restaurantes, los servicios con ojos de bloguera ha sido muy divertido. 

Existe en estas latitudes una clara conciencia del peso, valor e importancia de las mujeres blogueras. ¿Por qué? Porque son, como dicen aquí, un "driving force", una fuerza,  para el funcionamiento de la economía, del mercado, del consumo, de las decisiones, en otras palabras, del funcionamiento del sistema. Son (somos) líderes de opinión en nuestros respectivos nichos y como tales, somos tratadas.

Nunca como en estos tiempos, fue tan claro que la opinión de una persona -y de muchas unidas- pueden redefinir el rumbo de otras personas, de empresas, de marcas, de proyectos:

Contenido de calidad más un blog = "Que se agarre el mundo"


La fuerza de las ideas sumada a un extraordinario canal de difusión  puede cambiar el mundo, literalmente. 

Es gracioso, todo el mundo quiere quedar bien con ellas. Nada peor que una mala reseña sobre lo que sea; es algo que se trata de evitar a toda costa. 

Estoy pensando seriamente dar un giro y convertir mi blog en uno que hable sobre vino, quesos y comida (¿Conversaciones con una copa de vino?) o de plano, uno de viajes. 

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En el verano, esta ciudad vibra con una cadencia particular.  Los parques hablan y tienen vida propia, con sus maravillosas y originales fuentes. El agua, literalmente, la envuelve y le da un toque especial.



La gente los disfruta, los hace una extensión de su sala y de la parte más acogedora de sus casa y se instala en ellos a leer, a conversar, a escuchar música, a tomar clases de baile, a ver obras de teatro (Shakespeare al aire libre), con quesos variados y una buena botella de vino o cerveza. Los niños y los adultos conviven en un espacio común que tratan como si fuese propio.



En resumidas cuentas, te recomiendo -sin temor a equivocarme- que pongas en tu lista de cosas que hacer en la vida, viajar a Chicago en el verano.

¡No te vas a arrepentir"






¿Qué ciudades te gustan a ti? ¿Te fastidia hacer la maleta como a mi? ¿Disfrutas ser bloguera o bloguero?


Podemos seguir conversando en Twitter: @LaClau




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_______ooo________

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siempre te llamé mi encanto,
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se me olvidó que te dejé,
lejos muy lejos de mi vida,
se me olvidó que ya no estás,
que ya ni me recordarás,
y me volvió a sangrar la herida...
Se me olvidó que te olvidé
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entre las sombras a escondidas,
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se me olvido que te olvidé
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