jueves, 29 de noviembre de 2007

Cuando no hay mucho que decir


Hay veces en que no hay mucho que decir. En los cafés también se comparten silencios, ¿no te ha pasado?

2 comentarios:

bee dijo...

Es cierto eso de que a veces solo el silencio en si mismo es una forma de expresión. A veces las realidades que vemos y escuchamos a diario simplemente nos quitan las palabras y solo nos quedan el silencio como refugio. A veces solo el silencio nos da un espacio de cobijo al cansancio de esta incoherente realidad que nos aparece por todos lados.
A veces nuestro pensar y sentir necesita el balsamo del silencio. Otras veces las palabras se han cansado y ya no quieren añadirse y sonar como eco.
En ocasiones el silencio compartido es el espacio del entendimiento y la cercania.
Nos es muy facil compartir una charla con cafe o sin él, pero compartir un silencio requiere de la serenidad y la certeza de saberse aceptado en totalidad, sin nada que demostrarse ni demostrar, simmplemente con la certeza de ser.
Va mi silencio contigo en aceptación de quien eres.

LaClau dijo...

Es cierto Bee, nada mejor y más cercano que ser aceptado en el silencio. Gracias.