sábado, 24 de noviembre de 2007

El regalo de las Monarca


















La naturaleza siempre tiene espectáculos indescriptibles para sorprendernos.  Las mariposas Monarca son, indudablemente, uno de ellos. 

Comparto con ustedes algunas imágenes del recorrido de esos pequeños seres por nuestras tierras mexicanas, concretamente por el trayecto de la carretera Temascaltepec-Valle de Bravo en el Estado de México. 

Hace no muchos años era imposible transitar ese tramo pues había una auténtica cortina de mariposas volando. Ahora lo único que nos queda a los que hacemos uso de esa ruta es bajar la velocidad de los vehículos para no lastimarlas. 

Es una pena reconocer el efecto negativo que la tala clandestina y la destrucción del  ser humano sobre el ecosistema han tenido en el volumen de mariposas. Hemos alterado y destruido  los bosques en Michoacán y el Estado de México y las Monarca  han tenido que modificar su camino. 

Espero que podamos seguirlas disfrutando en los años próximos. 

¡Buen viaje Sus Majestades!



video video


PS. ¿Qué café tomaste hoy? 
PS2. Fotos y videos por CCV2007

2 comentarios:

bee dijo...

Hoy tuve la desgracia de tomarme un café "descafeinado" en Vip's que me trae como maraca. Me pregunto yo cómo estaria si hubiera sido sin descafeinar, es posible que pareciera la "sinfónica desafinada". Pero ¡en fin! a veces eso del cafe trae sus consecuencias.
También yo recuerdo cuando circular por esa tortuosa carretera se convertia de repente en una sorprendente explosión de color naranja que nos dejaba sobrecogidos de alegría por la existencia y la vida misma y llenos al mismo tiempo por un profundo silencio lleno de reverencia ante esa realeza.
Sin embargo es ahora, cuando este milagro, que dabamos por sentado, empieza a adquirir su grandeza; ahora que esta a punto de desaparecer. ¿Será que es así como aprendemos a valorar lo que nos ha sido dado? ¿será que solo a la distancia y en la ausencia nos hacemos concientes de nuestra riqueza? ¿será que solo apreciamos lo que habita en nuestra memoria, porque somos incapaces de sentir en su grandeza el presente? ¿EN DONDE ESTABAMOS CUANDO TODO ESTO SUCEDIO? ¿EN DONDE ESTABAMOS CUANDO NOS FUE ARREBATADO? Y ¿DONDE DIABLOS ESTAMOS QUE NO PODEMOS DETENERLO?

LaClau dijo...

Gracias Bee, el café de Sanborn's lo deja a uno un poco más intenso.
¿Será parte de la naturaleza humana reconocer la grandeza de lo que está en pleno ocaso? ¿Por qué será que el esplendor simplemente nos apantalla?
Gracias por tus comentarios.