
Dedicado a Eva Sander
Son las 7 de la mañana, domingo 30 de octubre y el taxi nos deja justo en frente de la Diana Cazadora, en la lateral de Paseo de la Reforma en la Ciudad de México. La mañana está fresca pero eso no parece detener a los madrugadores de todos los días, a las personas comprometidas en la lucha contra el cáncer de mama y a quienes apoyan -apoyamos- la concientización sobre este tema. Tatiana viene conmigo. Llegó sonriente a la cita y sorprendentemente despierta (es ave más nocturna que diurna, igual que su tía).
Se siente una energía desbordante y el rosa envuelve no sólo el animo, sino prácticamente todo: a las personas, a los perros, a las familias, a las calles, a los postes. Rosa por todas partes, rosa como símbolo de unidad, de apoyo a una causa, color compartido, respetado, que se porta con dignidad.
En pocas ocasiones se ven a familias enteras, con mascotas incluidas, juntas a estas horas. Pues si, una buena causa puede generar esta respuesta. Los amantes del sueño son capaces de poner el despertador a la hora en que las estrellas aún ocupan la bóveda celeste. Hombres y mujeres pueden darse la mano de manera solidaria para apoyar a quiénes han tenido cáncer y buscar que quiénes no lo tienen se cuiden para evitarlo. Parejas preocupadas por sus parejas, padres preocupados por sus esposas e hijas, hermanas preocupadas por sus hermanas.
Sudor, alegría, emoción, solidaridad, emociones que aparecen junto a la esperanza del rosa, que están presentes junto a la estatua que vigila todos los días a la Avenida Reforma.
El rosa se viste de esperanza frente a un país que ha asumido el rojo de la sangre como parte de su razón de ser. El rosa frente al rojo: la esperanza frente a la violencia, la esperanza frente al temor, la esperanza frente a la incertidumbre.
Felicidades a Avón, a las empresas que se han sumado a la campaña en contra del cáncer de mama como parte de su compromiso social, a las personas que corrieron por esto, a las personas que trabajaron como voluntarias, a quienes pusieron un grano de arena para tender puentes en lugar de dinamitarlos.





































