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Les preocupan más los perros que los vidrios rotos

No dejan de sorprenderme las personas. El parque al que llevo a pasear a mis perritas está un un lugar muy bonito, lleno de árboles y en una zona cerrada y bastante segura. Huele a pino y está en general, en muy buen estado. Van muchas personas, como yo, a pasear a sus masoctas y todos los días, a todas horas, es común escuchar un ladrido, ver gente caminando, sentada o simplemente disfrutando los rincones de lugar. 

Hace un par de meses llegué al parque, como todos los días, y me encontré con unos letreros grandes en distintos puntos del lugar indicando que la comunidad de colonos de la zona prohibía que las personas paseasen a los perros sin sus correas. Me sorprendió pues en el tiempo que llevo yendo al lugar, quienes más tiempo estuvieron con correa fueron mis peludas hasta que el maravilloso entrenador nos educó y ya podemos caminar sin correa (¡sobre todo yo!) y disfrutar la convivencia. 

Ha sido todo un lío esta cuestión: aparecieron vecinos que se han sentido policías de perros y de dueños interrumpiéndote a la mitad de la calle para preguntarte si llevas bolsas de plástico para recoger "las cosas" que hace tu perro, advirtiéndote que no los sueltes, y una larga perorata de frases que rallan en la ridiculez. Señoras que insultan a los dueños de perros o les amenazan con golpearlos si los ven sin correa. 

En fin. Esto se ha prestado para hacer algo que los mexicanos hacemos a la perfección: discutir, no llegar a arreglos, señalar sin dar la cara, hablar mucho y no hacer nada. 

Más allá del argumento sobre quiénes tienen razón o no -que ameritaría un post entero sobre la interpretación de la ley de protección animal en el DF, el derecho de los colonos, los derechos de las minorías y un largo etcétera- me sorprende que las personas que no quieren a los animales se molesten, discutan y se organicen por esto y no se preocupen por otras cosas. Me explico. 

Al parque van también niños (señalo: cuando hay niños jamás suelto a mis criaturas, me preocupa que puedan empujar a uno pequeño sin querer y éste se caiga y lastime...), adolescentes y personas de distintas edades. Algunos pasean, otros fuman y otros se emborrachan. 

Entre las cosas que me he dedicado a hacer cuando camino es recoger pedazos de vidrios rotos de todos los colores y tamaños posibles. Si, hay miles de pedazos de vidrios esparcidos a lo largo del parque y a los vecinos y colonos eso no parece importarles. Los niños, las mascotas y los adultos pueden lastimarse. Para ello no hay mantas ni vecinos supervisando que las personas que van a beber al parque no dejen botellas, colillas, restos de comida o bolsas. 

Los fines de semana la casa club se renta para eventos, y es común encontrar los domingos y lunes restos de globos, confeti y otras cosas, además de la vítrea pedacería. Confieso que a mi me preocupan menos los perros que esa basura. Una de mis perritas se cortó un cojinete gracias a un vidrio salido. ¿Acaso no les preocupan los vidrios enterrados en la tierra que siempre están junto a los columpios, esperando que la rodilla o la manita de un niño les caiga encima? 

Para variar, en este país, estamos siempre discutiendo las cosas equivocadas y perdiendo energía en escaramuzas. 

Respecto a los perritos, poco a poco vamos volviendo a la normalidad. Va gente que suelta a sus mascotas y está un poco más al pendiente de ellas (si, hay algunas personas que llegan a socializar y lo que hagan sus peludos es algo a lo que no prestan particular atención). 

En fin. Espero que pronto el trato a los animales sea mejor en este país y aprendamos a dialogar sobre éste y todos los temas en los que los vecinos y los ciudadanos tenemos que ponernos de acuerdo, sin imposiciones y con voluntad de llegar a acuerdos.

¿Ustedes que harían? ¿Conocen una experiencia positiva que compartir al respecto?

 Podemos seguir conversando en Twitter: @LaClau

Comentarios

AMOROSAMENTETUYO ha dicho que…
Hola Clau,

Al parecer mi comentario no quedó registrado, así que lo vuelvo a subir a tu página, decía yo que sería muy bueno que pusieras el nombre y la ubicación del lugar en donde paseas a tus perros y en donde has sido objeto de acoso y hostigamiento por el sólo hecho de hacerlo, de esta manera podría documentarse este tipo de conductas, así como también el hecho de que las personas arrojan vidrios en la calle, resultando peligroso tanto para las personas como para las mascotas. Con la denuncia de lo que sucede en el parque que no mencionas, se podría poner en evidencia a quienes prefieren molestar a los demás y a quienes no respetan los espacios publicos y la civilidad.

Creo que sería una buena manera de poner en evidencia a las personas que no saben comportarse.

Te dejo un abrazo.
Besos
Carlos
Amorosamentetuyo
LaClau ha dicho que…
CArlos,
En efecto, he estado pensado en una manera efectiva de también poner en su lugar a estas personas y hacerlo de manera civilizada y propositiva para no caer en la simple denuncia y dejar... que no suceda nada más.
En cuanto tenga propuesta, idea o reflexión al respecto, por aquí la publicaré.
Gracias y otro abrazo para ti,
Claudia

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