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3 actitudes de mal gusto en las redes sociales

No sé si a ustedes les ha pasado, pero a mi si y la mera verdad, me parece de pésimo gusto. ¿A qué me refiero? A la actitud de algunas personas en las redes sociales. 

Por supuesto, se trata de un espacio de libre expresión en donde cada quién puede reflejar  y proyectar lo que es tal cual se le antoje y le venga en gana.  Sucede lo mismo en internet que afuera de él. Somos lo que somos aquí y allá. Inclusive, si alguien se inventa una personalidad digital o se cambia la identidad, no se trata más que una proyección de quién es (Jung diría que se podría tratar de su sombra, pero ese es otro tema). 

Hay, como en la vida, algunas reglas que no aparecen escritas en ninguna parte -ni siquiera en el Manual de Carreño 2.0- pero que son muestra del sentido común, la sensibilidad de las personas y tal vez, hasta  de cierto grado de inteligencia emocional.  

Por ello, considero que vale la pena hacer evidentes para quienes empiezan a participar en las redes sociales, tres cosas, que francamente, se ven de mal gusto en ellas. Serían parte de lo que se conoce como Protocolo Digital o Netiquette

1. No hables sólo de ti. A menos que seas Lady Gaga, Barack Obama, Rihanna, Diego Torres o Shakira, no se ve muy bien que tu tema favorito seas tu mism@.  Ni siquiera l@s famosos/as hablan sólo de ell@s.  Hay todo un mundo más allá de tu propio universo y si muestras un poco de interés, tal vez las personas que lo habitan empiecen a prestarte un poco de atención. 

2. Escucha. ¿Será por eso que tenemos dos orejas y una boca? Podría usarse como metáfora: piénsalo dos veces antes de abrir la boca,  tuitearlo o ponerlo en Facebook.  Aprender a escuchar es una práctica menos común de lo que imaginamos y que tiene grandes beneficios. Si sabes escuchar puedes descubrir los mensajes que el mundo emite permanentemente, y en una de esas, hasta puedes aprender cosas que no sabías. Puedes comprender a las personas que te rodean o con las que convives en la blogósfera, la tuitósfera y demás esferas.  Si quieres ser escuchada o escuchado, hazlo tu primero. (Puro sentido común, ¿no?).

3. No pidas que te sigan. Por piedad. Nada me genera más animadversión con relación a  una cuenta de Twitter que me pida que la siga. "Tenemos muchas cosas en común, por qué no me sigues", "Yo te sigo, por qué no me sigues tu a mi" y un largo etcétera.  Sigo a quién me parece interesante porque postea cosas de valor, porque comparto valores, porque es divertid@, porque no estoy de acuerdo con lo que dice pero es inteligente, porque me mantiene informada, por un sin fin de razones, pero no porque me pide o me exige que le siga. Si en la vida no digital no estoy con personas que no me caen bien o las evito al máximo (la vida es corta y el olvido largo, ¿qué se le va  a hacer?) por qué habría de invertir mi tiempo (el cual valoro mucho y es el recurso más limitado que tenemos todas las personas) en leer las cosas de alguien que no me interesa. Supongo que en el mundo no virtual son las típicas personas  a las que escuchas todo el día decir: por qué no me buscas, yo tanto que te busco y jamás me devuelves las llamadas; por qué no me amas, yo te amo a ti y tu a mi no.

Siempre agradezco que alguien me sugiera algo valioso, me hace sentir tomada en cuenta y escuchada (quiere decir que alguien se tomó la molestia de conocerme y saber lo que podría ser significativo para mi) y es altamente probable que siga a esa cuenta.  Si estás empezando a participar en las redes sociales, concéntrate en hacer y proponer cosas valiosas, no en acosar a tus posibles seguidor@s. 

¿A ti qué actitudes te parecen de mal gusto? 

Podemos seguir conversando en Twitter: @LaClau

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_______ooo________

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se me olvidó que te dejé,
lejos muy lejos de mi vida,
se me olvidó que ya no estás,
que ya ni me recordarás,
y me volvió a sangrar la herida...
Se me olvidó que te olvidé
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entre las sombras a escondidas,
y la verdad no se porqué,
se me olvido que te olvidé
a mi que nada se me olvida.

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