domingo, 12 de julio de 2009

Un poco de nostalgia -sólo un poco- con Javier Solís

Definitivamente, los domingos no son días para empezar acabar y después empezar con nostalgia, pero este amaneció con ese sabor en la boca. No es tristeza, tal vez un poco (¿poco?) de añoranza, imágenes que se extrañan y se mezclan con la vorágine del presente y reconocimiento del aquí y el ahora con esperanzas fuera de lugar.

En fin, tan sólo el reconocimiento de la nostalgia que aparece con un tinte de sombra "nada más" y "olvidos". Quién mejor que Javier Solís para ponerle música a un momento así, que puede aparecer -y esfumarse- a la menor provocación.

Lo comparto y se los presto para estos momentos, cuando aparezcan y quieran sentirlos y después continuar con lo que estaban viviendo, haciendo y pensando. Por supuesto, hace falta un tequilita de por medio.




.... y para l@s olvidadizos....


¿Qué sería de la vida sin un buen mariachi para estos momentos? Gran aportación a la humanidad... lo reconozco.

5 comentarios:

América dijo...

Mi querida Clau,tequila de por medio,siento que escucho y veo contigo...Dalud!

América dijo...

Salud....vamos parece que me tome ya tres!

LaClau dijo...

América, pues las mismas tres que yo traigo encima!!!! ¡Salud!

Amorosamentetuyo dijo...

Si vamos a entrar en la nostalgia con Javier Solis y un tequila de acompañamiento, te propongo que continuemos con la canción de Luz de Luna y con la de Renunciación, (que son del mismo corte de las que nos ofreces tu) interpretadas por el mismo Rey del Bolero Ranchero! (eso sí con su caballito de sangrita y un pedacito de limón, al fin y al cabo como dice el maestro Armando Ramírez, (el creador de Chin chin el teporocho)¡que tanto es tantito!
o parafraseando a otro gran maestro literario e intelectual de izquierda, Tómas Mojarro!(El Valedor)
¡Por si esta fuera la última!
Salud...os!
Amorosamentetuyo.

LaClau dijo...

Querido Amoroso,
Me tomo gustosa una bandera al ritmo de Luz de Luna y Renunciación..... que esta tarde que se avecina lluviosa bien lo amerita. ¡Salud!
¡América, te invitamos, por supuesto!