viernes, 14 de diciembre de 2007

¿Tiene sentido comer, rezar y amar?


La respuesta de Elizabeth Gilbert es, indudablemente, ¡Si! En su libro Eat, Pray, Love nos lleva a un recorrido por Italia, India e Indonesia en donde enseña el profundo aprendizaje de la comida, la oración y el amor. 

El libro está escrito en primera persona, y se trata de su diario de viaje por estos países. Comparte con nosotros un itinerario lleno de anécdotas, recuentos y, sobre todo, encuentros permanentes, constantes, divertidos y profundos consigo misma. Me parece que los sitios que visita son un pretexto para explorar sus propias incógnitas en la vida y para hacerse las preguntas que por mucho tiempo no se atrevió a reconocer y para las cuáles no tenía respuesta alguna. 

Italia, el maravilloso país con forma de bota en el norte del Mediterráneo. Italia, el país del goce y del gozo; el país en donde el placer es una forma de vida y lo cotidiano tiene como objetivo darle sentido a los sentidos. Italia, el país en donde la gente no conversa sino que grita y gesticula. Italia, el país del arte, la estética y de la belleza como valores centrales. 

India. El país en donde el misticismo, sumado a la complejidad histórica y a la pobreza de su población, se respiran a cada paso. India, el país de la meditación, de las vacas sagradas e intocables, el país de los niños y niñas con profundos e inconfundibles ojos negros. El país de la de la riqueza humana y la escasez económica; el país de la espiritualidad y la tecnología; de los ashrams y la cibernética. India, el país indefinible. 

Indonesia, el país de la luz y las sonrisas. Indonesia, el país de la exuberancia y la miseria; de los colores infinitos y las opciones limitadas. El país de las tradiciones y de la diversidad, de los sabores inimaginables y de inequidad tangible. Indonesia el paraíso para los extranjeros y el purgatorio para los locales; Indonesia, el lugar de encuentros culturales y de personas arraigadas al desarraigo. 

En cada uno de estos lugares Gilbert se enfrenta a sus propias interrogantes. Proveniente de una cultura protestante, estoica y competitiva, recién divorciada, dolida, vulnerable y cansada decide abandonar todo lo conocido y recorrer el mundo por un año, sin actividades definidas pero con rumbos –al menos geográficos- claros. En cada sitio encuentra lo que durante más de treinta y tantos años buscó sin saber: en Italia descubre su capacidad de disfrutar, vivir sin prisa, se reencuentra con el placer y con su propia capacidad de goce de y en la vida. Buscó durante años la paz espiritual, y tuvo que viajar a la India para darse cuenta de que la respuesta la tenía ella misma. En Indonesia se encontró con su verdadero significado del amor: libertad, aceptación, reconocimiento, encuentro, independencia. 

El libro es disfrutable desde muchos ángulos. El estilo de la autora es claro y directo. Le gustan las palabras y juega con ellas y con el lector, presentando una gama enorme y bien combinada de términos que trasladan a quien lee por caminos nuevos, a veces divertidos, otros tristes, pero siempre valiosos. Además de la agilidad de la lectura y lo amigable de la estructura de libro, Gilbert demuestra que sabe investigar y las referencias culturales de cada país han sido debidamente investigadas. Las reseñas se presentan de manera oportuna, logrando exponer al lector a una vívida y veraz representación de la realidad, la historia y las curiosidades y particularidades culturales de cada lugar.

Se trata de un libro ameno y cuya lectura podría ser oportuna en estas inminentes y cercanas vacaciones. Es un libro para celebrar la vida y de eso se trata esta etapa del año que concluye. 

¿Qué tal un capuchino para el frío? 

8 comentarios:

bee dijo...

Gracias por la recomendación del libro. El resumen tan calido que haces del mismo me invita a leerlo. ¿esta ya traducido y publicado en español? Porque no estoy muy segura de apreciar tanta riqueza en ingles.

LaClau dijo...

Bee, gracias por tus comentarios. El libro es realmente disfrutable. Ya está traducido al español. No sé si lo venden en México, pero puede conseguirse en Amazon. Tampoco sé qué tal estará la traducción a nuestro idioma.

Anónimo dijo...

hola, no pude evitar, pero el libro esta divino, a mi me encanto! hay pequeñas diferencias entre la version en ingles y español pero esta disfrutable en español y no te quiebras tanto, por que el problema del publicado en ingles son los modismos hay cosas poco comprendibles pero recomiendo en español, DIVINO, jeje hasta m inspiro a darle cierta forma a mi vida.., yo lo compre los primeros dias de enero y estoy apunto de terminarlo lo compre en Samborns y a precio comodo..

LaClau dijo...

Hola, pues que bueno que no lo pudiste evitar y dejaste un mensaje en este cafeteado blog.

A mi también me encantó el libro, como lo habrás podido notar. No he leído la versión en español, disfruté mucho la que está en inglés. Espero que Bee, quién escribió el comentario que nos antecede lea esto para que se anime a comprar el libro.

No hay duda, las cosas llegan en el momento en que tienen que hacerlo. El libro cayó en mis manos en un momento importante y especial. Posiblemente por eso pude sentir tan cercanas las experiencias que Gilbert comparte con nosotros.

¿Qué otras cosas te gusta leer?

AMOROSAMENTETUYO dijo...

Yo cuando cocino, rezo mucho mucho, para que la gente que pruebe la comida, lo haga con amor, así, si no les gusta, cuando menos no me reclaman!

Trataré de hacer la lecturacorrespondiente!

LaClau dijo...

Amoroso,
¡Así que además de escribir marvillosamente bien...cocinas! ¿En dónde estás?

Espero que te guste el libro, es, francamente, disfrutable.

Saludos,

AMOROSAMENTETUYO dijo...

Gracias, gracias! que te tomas?
Besos amorosos!

AMOROSAMENTETUYO dijo...

Hola Clau:

Bueno, ya fuera de broma, ojalá algún día pueda tener el honor de invitarte a comer, el chef, desde luego yo, y si te gusta el pescado y los mariscos, entonces el menú sería el siguiente:

Entremés: Para iniciar que tal unos ricos canapes de carpaccio de salmon ahumado.

Como primer tiempo:
Una crema de uvas (verdes sin semilla))a la mostaza!

Como segundo tiempo:
Un delicioso spaghetti bañado en salsa de perejil o cilantro (según tu elección), decorado con trocitos de tocino y espolvoreado con queso parmesano!

Como tercer tiempo:
Filete de pescado bañado en salsa de mango y encima almendras fileteadas, doradas y marinadas en jugo de limón y mango, claro con una guarnición que se conforma por arroz blanco con camarones empanizados sobre éste, bañados por una crema de chipotle, (la cual se prepara con un poco de crema, queso crema (el filadelfia es bueno), unas rebanadas de queso amarillo y unos chipotles, todo se mete a la licuadora).
Y a un costado del arroz desde luego una deliciosa ensalada de lechuga y jitomate, con papitas cambray, todo con un poco de aceite de olivo.

El menú anterior, se acompaña con una copa de vino blanco espumoso, de la región italiana de Asti.

Esa sería la recomendación, salvo que prefieras otra cosa!

Te mando un abrazo y un beso!

Amorosamentetuyo.