Ir al contenido principal

Sobre el silencio y sus acepciones

¿Por qué será que el silencio causa tanta incomodidad en nuestra sociedad y cultura? ¿Conocen personas para quienes el silencio es una realidad inexistente y parece que tienen una enfermedad incurable que se llama verborrea? El silencio en las redes sociales parece ser una situación impensable. Cuando dos personas se abstienen de hablar en un encuentro, normalmente una de las dos, o las dos, se sienten extrañas o fuera de lugar.

Reflexionando sobre esto decidí investigar qué decía la Real Academia de la Lengua Española sobre él. Esto fue lo que encontré:

Silencio proviene del latín silentĭum. Tiene diversas acepciones y cada una de ellas me generó preguntas de la más variada índole. Las escribo a renglón seguido de las mismas.

1. m. Abstención de hablar. ¿Entonces el silencio se refiere exclusivamente a la palabra como medio de expresión humana? Existen diversas maneras de comunicarse, ¿cuando no se comunica nada en particular no puede hablarse del silencio?

2. m. Falta de ruido. El silencio de los bosques, del claustro, de la noche. ¿El silencio no es una realidad en sí? ¿Sólo la define el ruido y el no ruido es el silencio? ¿Y si la excepción fuese en realidad el ruido y éste se definiese como la falta de silencio?

3. m. Falta u omisión de algo por escrito. El silencio de los historiadores contemporáneos. El silencio de la ley. Escríbeme cuanto antes, porque tan largo silencio me tiene con cuidado. Silencio como sinónimo de omisión. Eso me gustó, me parece poético, casi místico.


4. m. Der. Pasividad de la Administración ante una petición o recurso a la que la ley da un significado estimatorio o desestimatorio. Me llama la atención esta acepción. Yo le llamaría de otra manera: displicencia, irresponsabilidad, burocratismo, irreverencia, abuso de autoridad, negligencia, ineficacia, insensibilidad, necedad...no silencio. ¿Qué podría uno decirle a un burócrata que no resuelve una petición o recurso? "Es usted un....silencioso".

5. m. Mil. Toque militar que ordena el silencio a la tropa al final de la jornada. El mundo militar merece un punto y aparte y la palabra silencio queda muy bien en el mundo de las reglas. "Le ordeno guardar silencio porque hemos finalizado la jornada." (Si usted tiene ruido mental....realmente a nadie le importa. Tendrá que lidiar, en silencio, con él.)

6. m. Mús. Pausa musical. Posiblemente esta acepción sea la que más sentido tiene para mi. No puede existir música sin silencio, y ello es lo que hace que la música sea mágica. A partir de sonidos mezclados, intercalados y que coexisten con aquel es que podemos deleitarnos con los ojos cerrados o mover el cuerpo al ritmo de la música. Sonidos + silencio = magia.

Se habla también del silencio perpetuo. Tendrán que explicarnos las personas que ya se fueron al otro lado de la existencia si verdaderamente es perpetuo....

Se usa la expresión en silencio. Se refiere sobre todo a estar sin protestar o quejarse, sufrir en silencio. Esto se entiende claramente cuando ve uno las telenovelas mexicanas o escucha a una típica madre mexicana decir cómo ha soportado en silencio el maltrato e indiferencia del marido con tal de mantener a la familia unida y como ha sufrido en silencio el malagradecimiento de los hijos que nunca han reconocido ni vanagloriado el dolor que ha vivido para que ellos fueran felices.

Cuando se dice que se entrega alguien algo al silencio se refiere a la acción de olvidarlo, callarlo y no hacer más mención de ello. Yo le llamo proceso de quitarle el nombre a alguien y simplemente llamarle el/la innombrable. Con el paso del tiempo, necesariamente, se entrega al silencio como consecuencia del olvido.

Cuando se impone alguien silencio se refiere a hacer callar a otra persona o reprimir una pasión. Si tienen dudas al respecto puede preguntar a la Santa Inquisición, perdón, a la Congregación para la Doctrina de la Fé.

A mi, por lo pronto, es un hecho, situación, suma de momentos y encuentros que me gustan mucho. Mi mayor reto, normalmente, es mantener mis ruidos, sonidos, voces y conciertos internos en silencio para disfrutar el presente. En resumen, el silencio me gusta, no me incomoda y lo busco cada vez que puedo. ¿Ustedes?

Podemos seguir conversando en Twitter: @LaClau

Comentarios

Ely ha dicho que…
Muy interesante, me gustó mucho porque yo sí sé disfrutar el silencio, ya que me gusta mucho escribir y tanto para escribir como para leer lo necesito. Me parece que es importante valorar el silencio porque propicia el encuentro con uno mismo, con la interiorización y el autoconocimiento.
LaClau ha dicho que…
Ely,

Saludos y gracias por tu visita y comentario. Coincidimos en el valor del silencio como ese catalizador del encuentro con uno mismo, con la interiorización y el autoconocimiento.

Saludos y buenas noches,
Roberto Coyomani ha dicho que…
El silencio es uno de los puntos de partida, pausa, calma, tiempo interrumpido, contacto con los otros "yo", sí aunque suene psicoanalítico, pero necesario en medio de tanto ruido, la mayoría, innecesario e insoportable.

Pero mi silencio a veces es acompañado por un buen libro, una buena melodía, entonces ¿será realmente que estemos en silencio? No lo creo porque también hace ruido nuestros pensamientos.

Saludos, muy buen blog el cual sigo desde mucho y tengo un link a tu blog desde el mio, hasta pronto.
Minuet ha dicho que…
Nunca he sabido apreciar el silencio,..ahora, me he hecho fanática del mismo,.. necesario, esa es la palabra....
Besos, me gustó mucho la entrada...
LaClau ha dicho que…
Roberto,

Al silencio pueden ponérsele muchos adjetivos y rodearlo de circunstancias diversas e infinitas. A mi me gusta porque me permite observar sus matices y texturas, que no son otra cosa que el mundo a través del cual me conecto con la existencia.

Gracias por la visita y por compartir tu silencioso existir.

Saludos,
LaClau ha dicho que…
Minuet,
Te entiendo perfecto. Lleva tiempo, y aunque suene raro, experiencia de vida aprender a disfrutarlo. Por alguna razón, el silencio incomoda y la falta de sonidos está asociado a ello. En fin, en todo caso, qué café te sirvo para acompañar el tuyo?

Saludos,
LaClau ha dicho que…
Roberto, por cierto, también visito tu blog y estás en mi blogroll.
Saludos,
Tal vez no exista el atrevimiento de disfrutarlo porque los pensamientos hacen ruido en ese momento, entonces sentirlo sería incómodo.
O porque no podemos estar con uno mismo. Tal vez sea la costumbre de escuchar constantemente ruidos alrededor...no sé.
Me gusta, me agrada estar en conexión con él, pero a la vez descubrir el disfrute de ruidos que pasarían desapercibidos en otros momentos.
Sin ir más lejos el otro día estaba sola en el balcón a las 8 AM con mi laptop. Sentir cómo iba despertando la gente, escuchar la cortadora de césped del vecino o el ruido que hacía mi cafetera con el glop glop glop del café preparándose en el momento, fue un disfrute lindísimo.
¿Estaba en silencio realmente?

¡Me gustó mucho este post!
Besooo
LaClau ha dicho que…
Querida Marce,

Cierto, supongo que a ello se referían Simon & Garfunkel cuando escribieron "Los Sonidos del Silencio". El silencio tiene vida propia, y es componente central de la música: sirve para resaltar la fuerza de otras notas. Supongo que si, esa maravillosa mañana que viviste la pudiste percibir, sentir, disfrutar gracias al silencio que te envolvía.

Gracias por la visita y es un gusto siempre recibir tu visita. Besossss.

Entradas populares de este blog

Se me olvidó que te olvidé...

Pues así, simplemente, se me olvidó que te olvidé...

_______ooo________

"Se me olvidó que te olvidé" Letra: Lolita de la Colina
Interpretación: Bebo y el Cigala (2003) y Abuelos de la nada (1982)


Yo te recuerdo cariño,
mucho fuiste para mi,
siempre te llamé mi encanto,
siempre te llamé mi vida,
hoy tu nombre se me olvida.
Se me olvidó que te olvidé
se me olvidó que te dejé,
lejos muy lejos de mi vida,
se me olvidó que ya no estás,
que ya ni me recordarás,
y me volvió a sangrar la herida...
Se me olvidó que te olvidé
y como nunca te encontré
entre las sombras a escondidas,
y la verdad no se porqué,
se me olvido que te olvidé
a mi que nada se me olvida.

José Guadalupe Posada en el Día de Muertos

Los mexicanos nos reímos de la muerte, aunque sea uno de los temas que más nos aterran. Convivimos con ella y en los Días de Muertos y de Todos los Santos (1 y 2 de noviembre) hacemos ofrendas para aquellas personas que ya se fueron. Los recordamos con sus fotos, con la comida que les gustaba comer, con sus prendas y música favorita. En estos días, los cementerios se llenan de colores y los recorre un inusual murmullo lleno de regocijo y algarabía. Es común ver vendedores de "alegrías" recorriendo los pasillos entre las tumbas y observar niños jugando y descubriendo o tratando de develar los secretos que guardan los sepulcros. Estos son los únicos días en que los panteones no dan miedo y los muertos comparten con los vivos.
Por ello es que quiero hablar hoy de José Guadalupe Posada de ese célebre artista y grabador mexicano que inmortalizó la muerte (¿acaso no es inmortal ya?) con su obras de calaveras y las llenó de vitalidad a través de sus cuadros. En este país a la muer…

Feliz Día de NO San Valentín

Lo confieso. Si, es una confesión.
El 14 de febrero nunca me ha emocionado.
Siempre me ha parecido una fecha, una celebración y un día un poco cursi. Tanto corazón me abruma y me parece tan comercial que no le encuentro mucho sentido.
La invitación de Ana Paola Villegas y Lupita del Toro Bogdanski en el Grupo de Blogueras MX para escribir posts en nuestros blogs con motivo de la fecha me ha parecido una gran provocación y un buen punto de partida para darle una pensada al día y a su sentido desde otra óptica.
¿En qué momento una tradición pagana, adoptada por la Iglesia Católica Romana en la cual se adoptó a San Valentín como el patrón de los enamorados se, convirtió en un día en el que todo el mundo “regala” amor y los “te quieros” se escuchan por todas partes, aunque el día previo o el subsecuente los silencios, la indiferencia o el franco desamor estén presentes sin recato alguno?
Creo que aquí está la clave: en “hacer”, no en “regalar” ni “comprar”.
De repente las fechas,…