domingo, 24 de febrero de 2008

Hay mañanas

Hay mañanas que sorprenden por su inesperado sonreír, por su imprevista compañía y por el agua de la regadera. 

Hay mañanas de café con leche y de jugo de naranja, 
también con molletes e inclusive huevos a la mexicana.

Hay mañanas de 
complicidad
amistad
ternura

abrazos, besos y alegría

Hay otras de incertidumbre, de momentos que no quieres que acaben, de instantes eternos y efímeros.

Me desconciertan las que tienen todo esto mezclado. 

También te quiero de mañana. 


2 comentarios:

El R dijo...

Mmmm. Querida Laclau. Si no te conociera diría que algo ocurrió en la mañana. En fin. Bien por esas mañanas que se desean atesorar. A mí, la mera verdad me gustan las mañanas que no lo parecen. Ja, ja.

Besos trasnochados

LaClau dijo...

Querido R,
nada mejor que las mañanas inesperadas y los reencuentros. Nada peor que el desconcierto y no saber lo que sigue.
Ni modo, así es la vida, pero me gusta.
Besos de medio día.