jueves, 3 de enero de 2008

Entre la frustración y la esperanza














Cada una vive en una latitud distinta del mismo continente y enfrentan situaciones de vida radicalmente diferentes. 

Ingrid está secuestrada en algún lugar de Colombia por las FARC. Hillary se encuentra hoy en Iowa,estado clave en el proceso electoral estadounidense, buscando la candidatura del Partido Demócrata. La lucha de ambas no ha sido simultánea, pero las dos han buscado, cada una en su momento, la Presidencia de sus respectivos países. 

Desde hace días pienso en ellas, y las sensaciones que me vienen a la mente –y al corazón- son de frustración y esperanza. Frustración ante el malogrado rescate de Ingrid Betancourt y dos personas más secuestradas por las FARC y ampliamente publicitado por la prensa latinoamericana y europea. Frustración ante la impotencia que genera la falta de voluntad y la carencia de respeto a “la palabra” de los negociadores. ¿Qué habrá pasado con aquella idea de que la palabra era cuestión de honor entre las personas? Es decepcionante saber que la palabra de alguien ya no cuenta ni es garantía de su honorabilidad. Frustración ante la impotencia de saber que una persona, y muchas más que no tienen la “fortuna” de ser conocidas en el ámbito internacional para movilizar a la opinión pública y publicada, ha sido privada de su libertad y que no hay mucho que hacer desde la trinchera ciudadana más que buscar que el tema, su existencia y su cautiverio no queden en el olvido. Esa es la fuerza de la palabra. Aún creo en ella. 

Por otro lado, el proceso electoral estadounidense me genera esperanza en tanto que una mujer contiende por alcanzar la presidencia de uno de los países más importantes en el escenario internacional. Hillary Clinton llegó al Senado en Estados Unidos con la Casa Blanca y la Oficina Oval como objetivo y ha ido tejiendo su camino lenta, pausada y estratégicamente. La contienda no será sencilla: Barack Obama, uno de sus principales competidores, tiene amplias posibilidades al igual que ella. Tengo la esperanza (ese estado del ánimo en el cual se nos presenta como posible lo que deseamos) de verla jurando como la primera Presidenta de nuestro vecino país en enero del 2009 (caramba, apenas es 3 de enero del 2008 y ya tengo los ojos puestos en el escenario del año entrante).

Ingrid, la mujer de Oxígeno y la lucha contra la corrupción, la de la esperanza y el compromiso social, la del cautiverio y paradójicamente, de la libertad. 

Hillary, la mujer del Senado y del apoyo a su género, de las Voces Vitales y del poder. Hillary, de la Casa Blanca, al Capitolio y ¿de nuevo a la Casa Blanca?

Un último apunte. Cerramos el 2007 hablando de Benazir Bhuto y vimos que el costo que tuvo que pagar en la lucha por sus ideales y por defender la democracia fue su vida. Ingrid Betancourt pagó con su libertad la candidatura a la Presidencia en Colombia. ¿Cuál será el costo que Hillary Clinton tendrá que pagar por darle fuerza a la voz de las mujeres? 

¿Con qué café amaneciste este año? 

3 comentarios:

JLT dijo...

Hola. Me gustó tu reflexión sobre las tres mujeres políticas, pero me referiré a tu última pregunta...

Inicié el 2008 con un café americano...

Saludos y feliz año.

Yvonne dijo...

Hi, to answer your question, yes you need to edit your images before posting on blogger, ie: photoshop ect..

thanks for looking!

LaClau dijo...

Hola JLT, qué gusto encontrarte por aquí. ¿Cómo empezaste el año, además de con un café americano? Me da gusto saberte de regreso para visitar tu contraintuitivo punto de vista.
Mis mejores deseos para este 2008.