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Un viaje sin retorno

Pienso que no existe viaje más complejo que el viaje hacia uno mismo. Es, incuestionablemente, un viaje sin retorno, lleno de valles, veredas, paisajes con riachuelos, atardeceres y amaneceres de todos los tonos, con lluvia, con aire y siempre con momentos y emociones por descubrir. 

Into the Wild es la última película dirigida por Sean Penn y en la que narra el viaje de Christopher McCandless (interpretado por Emile Hirsch) cuando decide donar el dinero que había ahorrado para continuar su educación en Harvard y emprender el viaje que siempre había querido hacer hacia Alaska, para estar en contacto con la naturaleza y olvidarse de la sociedad que rechaza y que simboliza todo lo que para él, aleja al hombre de si mismo. 

No les contaré los detalles de la película, detesto que a mi me hagan eso, pero quiero contarles mis impresiones de la misma. Me quedé con esa extraña sensación que producen los viajes inesperados, llenos de lugares inhóspitos y rincones por revelar. En el fondo, el viaje que McCandless decide emprender es el viaje que muchos de nosotros quisiéramos aventurarnos a recorrer en algún momento de nuestra vida. Renunciar a todo, hasta al nombre que nos nombra, y caminar por donde el día y las noches nos lleven. No se trata de transitar por un territorio físico, que es lo más evidente, el objetivo es el autodescubrimiento y el pretexto es lo exterior. Cada encuentro, cada paisaje, cada fruto, cada árbol, cada animal son un medio para conocer nuestros más profundos fantasmas, emociones, pensamientos. Ese es el verdadero viaje que emprende Christopher, cuyo andar está lleno de reconocimientos, sensaciones, despedidas y bienvenidas. 

La película, además, nos lleva de la mano por rincones absolutamente hermosos y por paisajes de belleza indescriptible. Eso en si es un atributo del film que hace meritorio verlo por ese simple hecho. Nos pone frente a frente con la fuerza de la Naturaleza (si, con N mayúscula) y con el ser humano. 

Algo tendrá esta película, en la que actúan también William Hurt, Marcia Gay Harden, Vince Vaughn, Catherine Keener y Hal Holbrook entre otros, para haber recibido diversos reconocimientos y premios (Writers Guild of America, Golden Globe, Grammy Award) por su música, por el guión, por la adaptación. La música de Eddie Vedder, vocalista y alma de Pearl Jam, acompaña a nuestro personaje por su viaje estético cuyo camino es el sendero mismo. 

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Pues así, simplemente, se me olvidó que te olvidé...

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"Se me olvidó que te olvidé" Letra: Lolita de la Colina
Interpretación: Bebo y el Cigala (2003) y Abuelos de la nada (1982)


Yo te recuerdo cariño,
mucho fuiste para mi,
siempre te llamé mi encanto,
siempre te llamé mi vida,
hoy tu nombre se me olvida.
Se me olvidó que te olvidé
se me olvidó que te dejé,
lejos muy lejos de mi vida,
se me olvidó que ya no estás,
que ya ni me recordarás,
y me volvió a sangrar la herida...
Se me olvidó que te olvidé
y como nunca te encontré
entre las sombras a escondidas,
y la verdad no se porqué,
se me olvido que te olvidé
a mi que nada se me olvida.

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